| He
de comenzar dando las gracias a todos: desde los profesores, algunos
antiguos alumnos míos, al Patronato Histórico Artístico
Cultural d'Elig; por el honor que representa ocupar hoy esta cátedra.
Pero debo manifestar que, a partir de cuando me lo propusieron,
tal vez por la premura de tiempo, por la responsabilidad que entraña
la apertura de un congreso, máxime éste que es el
Primero de la Antigua e Importante Lengua Valenciana, por no ser
valenciano, o por todo a la vez, me invadió un desasosiego,
pensando estar al nível que la ocasión requiere.
Vaya por delante mi felicitación, pues ya era hora que
en esta Tierra se interesaran por sus raíces; que la Primera
Lengua que tuvo un Siglo de Oro en España, celebrara unas
sesiones para aportar sus estudios debidamente documentados e
ir adaptándola a las exigencias de la época, y dejar
constancia de la personalidad de un pueblo que ama lo suyo y sabe
respetar lo que, aún cercano, no le pertenece.
Al estudiar concienzudamente y con todo rigor la Historia del
Reino de Valencia, recurriendo a las fuentes documentales, prescindiendo
de interpretaciones partidistas e interesadas que muchos historiadores
manejan, observamos que:
En Las Cortes de Monzón - octubre 1236- para tratar sobre
la conquista de Valencia, de los catalanes sólo asisten
los concejos de Lérida y Tortosa.
Aragón se conforma guerreando; desde 1033 con la ocupación
de Murillo de Gállego y Agüero, hasta 1210 con El
Cuervo y Camarena. Muy diferente Cataluña, cuyo núcleo
primitivo se crea como independiente del poder musulmán,
aceptando la autoridad de los francos, que liberan Barcelona el
año 801 y Olérdola sobre el 920.
Tortosa es reconquistada por aragoneses y genoveses en 1093, pasando
al Reino de Aragón y una tercera parte a los genoveses.
Como el espíritu de reconquista sólo se produce
donde los cristianos y musulmanes tienen fronteras comunes, (las
tierras del Sur del Ebro pertenecían a Aragón),
al no lindar con el Reino de Valencia, la que sería Catalunya,
perdió su espíritu reconquistador.
Demuestran la extensión de Aragón por estas tierras,
documentos de 1198 y 1224 que fueron repobladas por los caballeros
Hospitalarios y Templarios respectivamente. Asimismo el de 1279
cuando Pedro III de Aragón designó los sobrejunteros
de Aragón: Ramón Péres de Nabal, ejercería
desde el "...río Ebro hacia Tortosa, hasta el mar
y hasta el río de Ulldecona y hasta los términos
de Morella, cuanto corre la moneda jaquesa..."
Otra prueba, es la lista de las décimas que se recogieron
con destino a la Santa Sede el año 1279/80; en cada población
entregaron las cantidades en las monedas allí corrientes
y las iban anotando; lo cual nos fija la extensión de Aragón
entre el Ebro y el Cenia en esta época, ya que contribuyen
en moneda jaquesa las poblaciones de: Ribarroja de Ebro, Flix,
Fatarella, Batea, Gandesa, Corberá, Mora, Bot, Arnés,
Paúls, Más de Barberáns y Ulldecona.
La Cenia, en cambio, tributa en moneda valenciana, lo que deja
claro que Aragón desde la segunda mitad del siglo XII y
casi todo el XIII, se extendía por la orilla derecha dal
Ebro, hasta su desembocadura, teniendo al Sur el río Cenia
y las montañas de Morella como límites.
Las partes integrantes de la "Corona de Aragón"
se comprometieron en Las Cortes de Monzón a realizar la
"Cruzada" para conquistar el reino musulmán de
Valencia. Todos los asistentes se juramentaron para llevarla a
la práctica; pero no todos cumplieron su compromiso. De
los catalanes sólo cumplieron el 36%, de los aragoneses
el 86%, por lo que la conquista valenciana se convirtió
en una empresa de la nobleza aragonesa. Tanto es así que
D. Jaime I cuando habla de los nobles que le ayudaron relaciona
20 aragoneses y 3 catalanes.
Con los Concejos ocurrió lo mismo. Votaron la mayor parte
de los aragoneses y únicamente Lérida y Tortosa,
entre los catalanes, pero cuando tuvieron que intervenir, en abril
de 1237, sólo Zaragoza, Teruel y Daroca, dieron la cara.
El espíritu de Aragón y Cataluña era muy
distinto ya en plena Edad Media. Aragón, como dejamos dicho,
se forma a base de dos siglos de luchas y el reino de Valencia
era la continuación de una empresa secular.
En Cataluña, sin embargo, el espíritu de reconquista
era por completo extraño. Difícilmente se encuentran
empresas reconquistadoras a la largo de toda la historia catalana.
A partir de 1149, al extenderse Aragón por las tierras
sitas entre los ríos Ebro y Cenia, quedaron los catalanes
aislados de los musulmanes valencianos. Y se inicia en Cataluña
un espíritu semejante a la Navarra Medieval que al no tener
frontera con territorio ocupado por musulmanes, perdió
su espíritu reconquistador, por lo que el levantamiento
sólo se conseguirá en función del espíritu
de religiosidad o de "cruzada".
Carentes los catalanes de este espíritu reconquistador,
para convencerlos que acudan a la "Cruzada", se recurre
al Papa Gregorio IX para que extienda unas bulas, por las que
el Santo Padre, promete el perdón, si acuden a liberar
Valencia, a todos los incursos en excomunión, que eran
muchos: por tener más de una mujer, por haber comerciado
con musulmanes... lo cual explica la tardía colaboración
de barceloneses y tortosinos.
Dos posturas que son fundamentales para conocer la vida posterior
valenciana: la de reconquistadores de los aragoneses y del espíritu
religioso de los catalanes.
El que reconquista tierras, es para aprovecharlas y asentarse
en ellas. El que lucra gracias espirituales vuelve a su origen
para continuar sus vícios afanes. Tal fenómeno explica
el postrer desarrollo del reino valenciano; no tan condicionado
por la conquista cristiana como se ha pretendido ver.
No hay que olvidar nunca que si vienen algunos catalanes y más,
muchísimos más, aragoneses, el conjunto apenas influyó
en la demografía valenciana, pues la suma de ambos intervinientes
en la conquista y repoblación de Valencia en el siglo XIII,
no aumentó la población autóctona coetánea
un 5% redondeando por arriba. Por tanto, es poco serio crear una
base ficticia en que son los que traen la lengua y que donde quedan
aragoneses hablan castellano y donde catalanes pues el catalán,
ya que no existe ningún momento cronológico-histórico
en que coincidan las fronteras reconquistadas con la frontera
lingüística. Precisamente, los núcleos de población
sometidos a los Fueros de Aragón, están generalmente
en tierras de habla valenciana, tanto en la costa como en el interior;
y en el caso de los pocos catalanes pasa precisamente al contrario.
Distinguidos amigos: la Historia es muy tozuda y siempre responde,
y cuanto más quieran manipularla, mayor será el
ridículo que corran, no obstante no hay que confiarse,
pues los documentos pueden desaparecer o suplantarse, como ya
ha ocurrido en alguna ocasión y no hay que pensar que todos
son tan escrupulosos, por emplear una expresión suave,
como nosotros. |