AlUna de las consignas que más ha calado entre las víctimas
de la inmersión -estudiantes, funcionarios y emigrantes-
es la que propaga que sólo eran lenguas oficiales de
la Cancillería de la Corona de Aragón el aragonés
y el catalán. En textos inmersores de BUP leemos: "Jaime
I decidió redactar en catalán, y no en latín,
toda la documentación referente al Reino de Valencia"
(Llengua COU, Ed. ECIR, p.107), pero el original en que se basa
la cita anterior dice: "In curia civitatis Valencie...
omnes actus et sentencie in romancio". Estamos ante una
variedad de glosolalia, en la que el afectado inventa palabras
o las dota de significado que place a su extravío.
Entre los gramáticos del IEC hay casos célebres
de acromegalia y aerofagia, pero la glosolalia es endémica
en filólogos y siguen la glotosofía o filosofía
del lenguaje del Instituto d'Estudis Catalans. EI síntoma
más espectacular es que leen la palabra "catalán"
en textos donde no figura tal vocablo. En un libro editado por
la Generalidad de Cataluña, los filólogos Bastons
y Estruch -afectados de glotolalia- creen operar con bisturí
semántico sobre frases confusas, restaurándolas
al concepto original. Del "Cantar del Cid" escogen
la voz franco, explicando que el autor aludía al doble
sentido de "noble y catalán". Según
los autores, debiéramos corregir mentalmente cada vez
que leamos franco en el "Poema del Cid", substituyéndolo
por catalán. Lo mismo sucede con la prosa alfonsina (1221-1248).
Su glosolalia les hace creer que donde en el original figura
franceses debe decir catalanes (Estruch: "Cataluña
en la literatura". Barcelona 1997).
La glosolalia afecta a los paleógrafos del IEC, no a
los manuscritos originales, por lo que hay que recordar que
jamás ordenó Jaime I que la documentación
valenciana se escribiera en catalán. En ocasiones, aunque
no era habitual, el funcionario citaba el idioma. En la documentación
remitida a la Cancillería, en 1586, el consell desea
que se entregue en mano a Felipe II; en este caso puntualizan
que, aunque "escrita en lengua valenciana" (ACA. L.1350),
sea traducida por un noble valenciano residente en la corte.
Los afectados de glosolalia cuando observan "in idiomate
valentino" en las actas del Compromiso de Caspe dicen que
pone "català". Y quizá sea éste
el documento oficial más solemne de todo el XV, al reflejar
el cambio de dinastía del rey de Valencia y conde de
Cataluña.
Ejemplo de prosa valenciana usada por la Cancillería
son las autorizaciones reales para la impresión de libros.
La otorgada a Jaume Prades, firmada por el conseller real Jaume
Ferrer, está fechada "a XXI de giner 1595".
La Cancillería usaba léxico valenciano como el
sustantivo giner, prohibido ahora por la inmersión y
sustituido por el catalán gener. Este impreso otorgaba
la licencia real a Jaume Prades, rector de "Ares en lo
Maestrat de Montesa", frase que un afectado de glosolalia
ve con alterada morfosintaxis, convirtiendo el texto de la Cancilleria
en algo así como "Ares al Mestrat de Muntesa".
En el permiso real hay plurales como "cofrens" -documento
en el s. XIII- y la fórmula de apro- bación valenciana
"a nos ben vist", ahora sustituida por la barcelonesa
"vistiplau". EI libro de Prades se titulaba "Historia
de la adoración" y abordaba tangencialmente el problema
derivado de la confusión babélica y la formación
de múltiples lenguas: "Entre las quales havia (sic)
muchas que, aunque distintas, se entendían unas a otras,
como son agora la Valenciana y Catalana" (p. 350). EI doctor
Prades puntualiza que, "aunque distintas", se entendían;
pero en el mismo párrafo añade otras comprensibles:
la toscana, francesa y castellana. EI autor aludía a
las neolatinas del sudoeste de Europa, más o menos comprensibles
en relación a semíticas, eslavas y germánicas.
La Cancillería se castellanizó bajo los Austrias,
pero la Generalidad del Reino siguió remitiendo memoriales
y cartas en el idioma valenciano vivo, distinto al catalán
coetáneo. Como ejemplo de léxico oficial tenemos
el utilizado por Jusep Orti, secretario de la Generalidad, en
una misiva oficial del año 1704: "Ya contribuixen,
este any, servicis, lo deposit, atendre, inglesos, fortelees,
Ilealtat, allaugerarlo..." (8P0, R. 2035, 10 octubre 1704).
Traducido al catalán sería: ja contribueixen,
aquest, diposit, atenir, anglesos, fortalesas, serveis, Ileialtat,
alleugerir-lo, etc.
EI escrito de la Generalidad contenía frases en valenciano
moderno: "Y en tots estos numerosos eixercits", que
la inmersión traduciría en: "I amb tots aquets
nombrosos exèrcits". En fin, lo dijo fray Antoni
Canals en 1395 y lo repitió el rector Jaume Prades dos
siglos después, en 1595, desde su atalaya en Ares del
Maestrat: aunque se entienden por su común origen, las
lenguas valenciana y catalana son distintas. Ahora, en 1999,
serían acusados de sececionistas por los afectados de
glosolalia.