| El
otro día, el catalanero “Levante” titulaba:
“Peris da una lección a Menganito por censurar palabras”.
Inconscientemente asocié Peris al dibujante valenciano
Alberto Peris que, en los años 50, creó los personaje
de “Cantinflas y Cateto”; pero el aleccionador era
Joan Francesc Peris, conjurado de la lnstitució Joan Fuster
para “impulsar l’articulació dels territoris
de parla catalana en els àmbits social, profesional, acadèmic,
econòmic...” (Manifest, 6/5/00). De ahí que
el verde diputado Peris toque todos los temas: ecológico,
enseñanza, sexualidad, estética del IVAM, OTAN,
células madres, AVE, defensa del Ebro y, junto a Gorka
Knörr, la de Ormazábal, etc.
Sus ponencias sientan cátedra y tienen eco en la prensa
científica especializada: Avui, El Racó català,
Komunikatuak, boletín del BLOC, diario “Levante”,
etc. Con distinto ideario, Cantinflas también era polifacético:
dominaba la política (“Si yo fuera diputado”);
la milicia (“Patrullero 777”); ecología (“El
barrendero”); pedagogía (“El profe”);
y la lingüística (“El analfabeto”). Buscando
comicidad, abría una puerta y preguntaba: “¿Se
puede compenetrar?”; y es que, para ironizar con el idioma,
hace falta dominarlo. El verde Peris lo intenta con barbarismos:
“desenvolupar, verd, avui, esport…”; pero sólo
provoca bostezos y algún rot. Le falta algo, no sé...
¿el bigotito, quizá, de Cantinflas?
Los comisarios llegan al orgasmo por la supuesta lección
léxica de Peris, pero: ¿Com pot donar lliçons
qui no sap triar entre veus de la llengua del Reyne de Valencia
y la del País Català? Hay matices entre “vert,
verd, verde”, siendo valenciana la primera voz; pero Peris
usa la catalana “verd” ¡Qué héroe!
En fin, para inmunizar a incautos, ahí va una vacuna documental
que ni Inmersiomán puede contrarrestar: “canem vert”
(B.N.París. Llibre valencià de les herbes. h.1400);
“tota vert” (Ferrer, St Vicent, Quar. 1413); “ceti
vert” (Inv. Palau Real de Valencia, amort de la Reyna, 1458);
“jovens verts e inexperts” (Roig: Espill, 1460); “rama
vert” (Martorell: Tirant, 1490); “brot de vert herba»
(Gasull: Vida Sta. Magdalena, 1496); “vert comú,
viridis” (Pou: Thesaurus, 1575); “llorer vert”
(Fiestas Tomás de Villanueva, 1620, p.359); “quina
color més li agrada? Lo vert” (BUV. Morlá:
Ms.666, h. 1649); “el teu dret está molt vert”
(Tormo, Bertomeu, 1760); “els gots verts y roigs”
(Valencia per sos Reys, 1802); “coll vert” (Rosanes:
Miscelánea, 1864); “verts” (Martí Gadea:
Tipos, 1908); “vert, verts” (Dicc. RACV 1997). La
voz “verd” no existe en lengua valenciana, aunque
la usen salvapatrias catalanas. Los clásicos que escribían
“vert”, con oclusiva sorda, conocían el étimo
“veridis”, pero usaban el valenciano, no el latín;
también sabían que el femenino y derivados sonorizaban
en “verda, verderol...”. Hoy, la AVL excluye del status
de ciudadano normal (acceso al funcionariado, por ejemplo) a
quien se atreva a escribir “vert” en valenciano. Todo
el poder lingüístico (gracies als inmersiomans: Cipriano,
Camps, Tarancón...), está en manos de gente como
el verde Peris.
La ecología d’aspardenya de Peris enlaza con los
Borrego, especializados en catalanizar fallas. Uno de los hermanos,
Pere Borrego, ya es presidente de la “Na Jordana”,
que este año la dedica a la “Natura Mare”.
La latina natura era un arcaísmo habitual en neolatinas,
figurando en el medieval Libro de Privilegios de Sevilla o en
la prosa de Fray Blas de la Madre de Dios: “hinchazones
de la natura” (Libro de las medicinas. Filipinas, año
1611, p.5). Si los Borrego (Pere, Vicent, Carme, etc.), quieren
usar el idioma valenciano, habrán oído que sus padres
dicen “naturalea”, que es la palabra que nos singulariza
y que no fue invento de saineter desfaenat. Para que la comisión
de Na Jordana no engañe a inocentes, aquí hay razones:
“la naturalea per longuea” (Crón. Jaume I,
s. XIII); “naturalea” (Martorell: Tirant, 1490);
“obres de la naturalea” (Montanyes: Espill de ben
viure, 1559); “mogudes per naturalea” (Disputa de
viudes, 1561); “secrets de naturalea” (Const. Universitat
de Valencia, 1611); “naturalees” (Ginart: Reportori
dels Furs, 1608); “la naturalea ben cumplida la va fer”
(Mulet: Ms. Maciana, h.1643); “sa naturalea está
lliure” (Blay: Sermó de la Conquista, 1666); “era
per naturalea angel” (Ballester: Ramellet, 1667); “¡qué
coses la naturalea cría!” (Escalante: Trapatroles,
1895); “naturalea” (DRACV, 1997).
La Na Jordana, en su obsesión catalanera, regaló
dos monyicots a los que llama “gegants”, despreciando
la diferencia morfológica entre “gegant”, en
catalán; y “jagant”, en valenciano. Ya en 1990,
uno de los Borrego, (Vicent), publicó un librito catalanero
sobre las Fallas; de ahí que no sorprenda la preferencia
por “gegant”, corrupción adoptada por el lEC
por haberla utilizado Verdaguer en 1878. Derivadas del latín
“gigas”, se documentan por primera vez como “gigant”,
en Eiximenis; y “jagant”, en fray Antoni Canals (h.1390).
Enlazaba con la latina “gagante” (DECLLC) y la occitana
“jagant”, reconociendo Corominas que: “jagant
es hoy general en el Reino de Valencia”. La que no aparece
en los clásicos es la “gegant” usada por los
Borrego y la AVL; así que, contra el aborregamiento idiomático,
tenemos la ayuda de valencianos libres: “jagant» (Canals:
Trad. De amore, h.1390) “Cristofol, gran jagant” (Ausias
de Sant Johan: Obra a Sant Cristofol, 1498); “los jagants
a jugar al borinot” (Mendoça: Fiestas Conv. del Carmen.
Valencia, 1622); “jagants y nanos” (Gil: Relació
segón Centenar Can. S. Vicent, 1655); “del presumit
jagant” (Blay: Sermó de la Conqujsta, 1666) “ajagantats”
(Ballester: Ramellet, 1667); “los jagants, nanos, les roques”
(Pregó canonizació St. Pere Pasqual, 1674); “jagants,
roques” (Rebollida: VĒ Centuria, 1740); “ab estos
jagantets” (Mas: Sermó a S. Vicent 1755); “jagant”
(DRACV 1997).
Y vosatros, valencianissims (¡ejem!) fallers de Na Jordana:
¿per qué no demaneu als Borrego documentació
pareguda, que demostre que “gegant” es valenciá?
¿No vos dona vergonya defendre la llengua del Nort? L’ampastrá
ve de llunt. Consciente o no, Thous y su traducción del
Himno al valenciano (en 1934), popularizó el monstruito
“gegantines”, cuando en idioma valenciano es “jagantines”.
Actualmente, los derivados del catalán “gegant”
son impuestos por el SALT de So Joseph Lacreu que, com la pallola,
ha vuelto a salir en el diario del Moll, delante de una pared
desconchada para destacar su elegancia; con corbatita, chaquetita
y gesto de sufrir mucho o tener almorranas. ¡Che, Chusep,
en lo que tú vals! ¿Te paguen poquet per el SALT
en catalá? Un consell d’admiraor: llevat eixe look
que no te favorix gens (pareixes Alfredo Landa disfrassat de
Luis Eduardo Aute). |