Mientras
el PP continua con las obras emblemáticas, sin ni
siquiera estudiar los sobre-costes de las mismas, las cifras
de pobres en nuestra comunidad arrojan un saldo espeluznante.
Más de 920.000 personas en nuestra comunidad sobreviven
con unos ingresos de menos de 371 euros mensuales.
Un porcentaje superior al 19% de nuestros vecinos deben
con esta infima cantidad afrontar todos sus gastos de vivienda,
electricidad, gas, transporte, alimentación, sanidad…y
muchos otros imprescindibles para una vida en condiciones
mínimas.
Estos ingresos mínimos les abocan en muchos de los
casos a vivir prácticamente en la indigencia o de
la caridad de instituciones, familiares y vecinos, sin hogares
en condiciones y malcomiendo a duras penas esperando la
llegada del próximo ingreso que les perpetuará
una situación indigna en esta sociedad del bienestar
en que teóricamente vivimos.
No estaría de mas que nuestros políticos pisaran
la calle y se olvidaran del fausto y el canapé y
se pusieran de una vez por todas a resolver los problemas
de la gente de aquí, de la gente de la calle, de
esos, en muchos casos ancianos, a los que arrinconan, marginan
y condenan.