OPINIO

Nou d´Octubre: Homenage a Jaume I y la Senyera


Vicent Ortolà
COALICIO VALENCIANA L´Eliana
 
Publicado en el nš de octubre de L´ELIANA 2000
 


Coalición Valenciana, un año más celebra junto a todos los valencianos lo que se inició allá por el 1230 con la conquista de las comarcas del norte y que culminó el 9 de octubre de 1238 con la entrada del Rei En Jaume I el Conqueridor a la ciudad de Valencia y la consiguiente fundación del Regne cristia de Valencia.

Los valencianos comenzamos a celebrar la entrada triunfal de Jaume I en nuestras tierras, justo al celebrarse el centenario de la rendición del momarca musulmán Zayyan ben Mardanis al Conqueridor. Cerca de ocho siglos más tarde, la fecha del 9 de Octubre se ha convertido en un motivo de fiesta para las poblaciones que forman, hoy en día, la Comunidad Valenciana. Un día en el que recordamos nuestra historia y reafirmamos nuestra propia identidad como pueblo.

Aunque la existencia del Pueblo Valenciano se pierde en la memoria de los tiempos, y con más o menos visión de futuro el Regne arabic de Valencia ya había sido fundado en el año 1026 por Abderramá I de Balansiya, el 9 de octubre de 1238 marca un momento clave de nuestra historia.

Es a partir de la reconquista de Jaume I cuando puede hablarse del Regne de Valencia como un territorio con unas fronteras perfectamente delimitadas, con un poder político propio y unas leyes particulares encargadas de regir sus destinos. Estas leyes, “els Furs”, eran un régimen jurídico que respetaron todos los monarcas hasta la Guerra de Sucesión y la llegada de Felipe V que los derogó. El 25 de abril de 1707, fue una fecha triste para el Pueblo Valenciano, ya que es cuando se pierde la batalla de Almansa, tras la que el Reino de Valencia perdió “els Furs” y sus libertades. Dos meses después, el 29 de junio de 1707, se promulgó el Decreto de Nueva Planta que suprimió “els Furs del Regne de Valencia”. Con ese Decreto de Derogación eliminó Felipe V la estructura jurídica y política vigente desde la época del rey Jaume I, al tiempo que prohibía todo tipo de festejos conmemorativos del 9 de Octubre.

Ahora en los albores del siglo XXI, la Comunidad Valenciana goza de una amplia autonomía dentro del régimen constitucional español, y las Cortes Valencianas son hoy las herederas de dicha autonomía que Jaume I concedió a nuestras tierras. La celebración del 9 de Octubre se compone actualmente de una serie de actos oficiales que se siguen con rigor y solemnidad. Este homenaje demuestra la admiración que siempre han sentido los valencianos por el monarca aragonés, el principal valedor para que el Reino de Valencia gozara de independencia dentro de su corona.

La Real Senyera, como testigo de la historia, protagoniza el acto más importante del 9 de Octubre. Todos los años, en procesión cívica, la bandera que nos identifica recorre las calles con más tradición del Cap i Casal, hasta reunirse con la estatua del rey Jaume I en el Parterre. Allí reciben los honores y se interpreta y canta el Himno Regional.

En su recorrido, la Senyera es acompañada por un séquito que sigue estrictamente las normas establecidas hace siglos y recibe los vítores y los aplausos de los ciudadanos. La bandera actual es una réplica de la original que, por su alto valor histórico, se guarda en el Museo Histórico Municipal que se encuentra en el Ayuntamiento de Valencia, en las salas donde se encontraba la iglesia de Santa Rosa de Lima.

La Real Senyera tricolor y coronada aparece en el reinado de Pedro II el Ceremonioso, en el año 1377, y fue el propio Rey el que incorporó la corona sobre las barras. Es llamada Real porque a Valencia, como Reino, le correspondía tener su bandera Real. Su portador era el Justicia de lo Criminal y para exhibirla se precisaban grandes ceremonias. El estandarte era custodiado por el Centenar de la Ploma, una compañía de cien ballesteros que Pedro II el Ceremonioso instituyó para defender a la Senyera en los combates. Actualmente, los encargados de custodiar la majestuosa Real Senyera, el símbolo más querido por los valencianos, son los representantes de los ciudadanos en las Instituciones, y es una ocasión de especial orgullo para todos ellos.

Por ser Real, es una norma de obligado cumplimiento que la Senyera no se incline ante nadie. Este hecho provoca uno de los momentos más hermosos del 9 de Octubre. Cuando la bandera desciende a la Plaza del Ayuntamiento desde el balcón consistorial.

Descanse en paz Jaume I el Conqueridor. Hoy 9 de Octubre, celebramos su fiesta y reivindicamos lo que es nuestro. Mañana, como ayer, hemos de seguir trabajando por lo que para Coalición Valenciana es lo más importante: trabajar, de verdad, para los valencianos.