OPINIO

La moción sin emoción


Elena Muñoz Carpi: Miembro del Consejo Foral de Coalicio Valenciana
 


La corrupción, el despilfarro, la crisis interna, la falta de inversiones, las cesiones al catalanismo, la ambigüedad del PP en el “conflicto lingüístico”, la Academia Valenciana de la Lengua que niega el idioma valenciano, la quiebra de la Sanidad, la insuficiente dotación para la enseñanza, la inmigración irracional, las ínfimas políticas sociales, el endeudamiento histórico, las subidas de impuestos…son verdaderas llagas del PP valenciano, que hubieran dado argumentos para una moción de censura demoledora a un buen líder de la oposición. Como no lo tenemos, Joan Ignasi, en lugar de poner el dedo en las llagas, se dedicó a poner tiritas.

Como no puede acusar al PP de lo mismo que hace y ha hecho siempre el PSPV, la moción de censura ha quedado de lo más desustanciada. Una moción sin emoción.

El PSPV de Plá es una oposición pobre, casposa, garrula, ridícula, moñas, porque tiene mucho que callar por las afrentas que su propio partido ha inferido a la Comunidad Valenciana, porque sólo hace peor lo que el PP hace mal.

Si Aznar no hizo ni una pequeña parte del Plan Hidrológico en sus ocho años de gobierno, Zapatero, sin entrar en falsas promesas y ambigüedades, directamente lo derogó nada más subir al poder.

Ahora, el PP, fragmentado e incoherente (y mentiroso y cínico), llora por el trasvase aquí (sólo llorar; soluciones ni una) y vota unánime en Madrid a favor del Estatuto aragonés que niega el agua del Ebro a la Comunidad Valenciana. El PP en Madrid. O sea, Zaplana. Que como no se habla con Camps, no sabe que su partido aquí dice lo contrario, que el agua es de todos y bla bla bla. Palabras que su propio partido no escucha.

Si Ciscar y Lerma implantaron los libros de catalán en los colegios, los gobiernos de Zaplana y Camps los mantienen. Si el PSOE fue el primero en proclamar que el valenciano es catalán, el PP lo proclama sin estridencias, en su estilo, para no crispar, para que no se note, pero oficialmente, recogiéndolo en el nuevo Estatuto (porque pactó la unidad de la Lengua, requisito de los catalanes de CIU para apoyar al gobierno de Aznar).

Si el PP aplicara su propio código ético, (ése que implantó con carácter interno para cubrirse de honestidad frente a los innumerables casos de corrupción del PSOE), comprometiéndose a cesar a cualquier popular imputado por delito de corrupción, las instituciones valencianas quedarían desiertas.

Si Aznar trajo a los inmigrantes, Zapatero les dio papeles. Y ambos los han ido enviando a la Comunidad Valenciana como destino preferente, en un número muy superior a lo que las infraestructuras de esta Comunidad puede asumir.

Si Aznar no trajo el AVE, Zapatero lo postpone indefinidamente.

Si el PP no aseguró las inversiones para una Copa América ya adjudicada, el PSOE las recorta todavía más.

Si con Aznar no llegó ni un duro para una Sanidad en quiebra, Zapatero sólo asegura las inversiones para los catalanes, que le han apoyado para poder gobernar.

PP y PSOE son más de lo mismo. Todo lo que unos hacen mal, los otros peor. Cada uno en su estilo, los dos “grandes partidos” han traicionado los intereses de la Comunidad Valenciana, por estar siempre hipotecados con las demandas de otros y porque nuestros políticos, mudos, no han existido, han desaparecido absorbidos por sus partidos sin reclamar nunca lo que le corresponde a esta Comunidad, huérfana de representantes comprometidos.

Vaya panorama. Un grupo de políticos incapaces, jugando al “tú la llevas”, se acusan mutuamente y los dos tienen razón. Un espectáculo para un “nunca mais”, tan de moda, (un mai més), un “no en mi nombre” que pide con urgencia que lleguen las elecciones de 2007 para el relevo, con la perspectiva esperanzadora de un partido, al fin, valenciano, valencianista y sin complejos ni hipotecas. Es el momento de que irrumpa con fuerza Coalición Valenciana en este escenario de miseria política para defendernos con determinación. Coalición Valenciana, la verdadera moción de censura al PP y al PSOE, la oportunidad de hacer política útil para los valencianos, el único voto útil. Lo demás, ya lo hemos visto todo.