OPINIO

¿De qué hablarían Camps y Rajoy?


Elena Muñoz Carpi - Miembro del Consejo Foral de Coalición Valenciana
 


El último viernes de septiembre Mariano Rajoy vino a Valencia a dar un mitin multitudinario. El primer martes de octubre el PP, unánime, vota en Madrid a favor del Estatuto de Aragón, en el que se niega el agua del Ebro a la Comunidad Valenciana.

No estuve en el mitin del PP, estaba en Carcaixent, inaugurando la sede de Coalición Valenciana. Por eso me gustaría que alguien que acudiera a ese mitin me despejara la duda de si Rajoy prometió o no agua para Valencia.

¿Alguien en ese mitin dijo Ebro? ¿Alguien dijo trasvase? Supongo que Camps, si habló con Rajoy antes de mitin, no diría la palabra trasvase, una de sus preferidas, eje recurrente de sus discursos, lanzamiento estrella contra el PSOE, minuto de gloria.

El problema es si Rajoy no habló con Camps hasta después del mitin, ya en la cena. En ese caso, si Camps, pobre ignorante, dijo trasvase, Rajoy se lo haría copiar cien veces. Porque las palabras cambian de significado y si hace un mes, la palabra trasvase era argumento para el PP, hoy es una mentira perversa.

Yo me pregunto si es que no hablan estos dos hombres. Digo yo que Camps, estando Rajoy en Valencia, comería con él, o cenaría, o merendaría o se sentaría a su lado o le chocaría la mano, al menos..

Y si hubo comida o cena, es inevitable:
- Pásame el agua, Mariano.
- Oye, sin crispar.

Por muy moderado que se quiera ser, lo de “pásame el agua”, antes o después sale y, llegado ese punto, ya la hemos liado. Porque Mariano no se la va a pasar.

Todo el PP en bloque, cuatro días después del mitin de Valencia, blinda el agua del Ebro desde el Congreso, haciendo un pleno total, una unanimidad clamorosa con los demás grupos parlamentarios, todas las siglas votando sí al unísono, para que el agua del Ebro vaya al mar intacta, sin que pueda aprovecharse ni una gota de agua excedente, dotándola de un copyright propio, absurdo, insolidario e incomprensible que vulnera un montón de derechos fundamentales y de leyes internacionales, que condena a la Comunidad Valenciana a morir de sed y que se llama estatuto aragonés.

Como los valencianos no tenemos a nadie, así nos va (¿o alguien pensaba que Zaplana o Fernandez de la Vega, por ejemplo, votarían como valencianos?. Está visto, uno vota por el PP y la otra por el PSOE)

El disgusto que se llevaría Camps cuando lo vió en la tele. Porque digo yo que de las cosas gordas, Camps se debe enterar por la tele o los periódicos, porque con Zaplana no se habla y Rajoy debe ser que es demasiado sensible para darle las noticias en persona, así, a lo bruto, en los postres.

- Mira, Paquito, que lo del agua va a ser que no.
– Pero eso es lo que dice el PSOE ¿Vosotros también...o sea, nosotros? ¿Qué digo yo ahora?.
Yo también tengo curiosidad por saber qué va a decir ahora.

Y es que, con PP y PSOE, vamos a ver desaparecer el agua no sólo de nuestras cuencas, nuestros pantanos, nuestros embalses y nuestros campos, sino también de los discursos. Porque el agua estancada huele hasta en los discursos. Y huele todo el discurso. Y huele el PP.

Si Camps y Rajoy hablaron del agua ¿para qué nos sirvió a los valencianos?
Si no hablaron ¿para qué nos sirve Camps?
Y si hablaron ¿para qué nos sirve Rajoy?

Luego dirán que son el voto útil. No para los valencianos, desde luego..