OPINIO

 

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Un largo camino por recorrer

 
Susana González Anta. Secretaria de Comunicacio de Coalicio Valenciana y Vicepresidenta de Mujeres Emprendedoras.
 

Sigue resultando paradójico que en 2007, casi un siglo después de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer a propuesta de Clara Zetkin en 1910, tengamos que seguir haciendo de esta fecha un día no para la celebración, sino para la reivindicación y la lucha por una sociedad en la que hombres y mujeres tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades.

En el plano laboral, según informes de CC.OO. en España en plena sociedad occidental y supuestamente desarrollada, las mujeres seguimos en 2006 con una tasa de actividad 21 puntos por debajo de los hombres, con una tasa de desempleo 5 puntos por encima, con una mayor temporalidad y con más de un dieciséis por ciento de diferencia en cuanto a los contratos a tiempo parcial.

La discriminación salarial en nuestro país, cerca de un quince por ciento sobre el salario, es otro de los hechos relevantes que manifiestan que el trato por parte de las empresas a trabajadores y trabajadoras dista mucho de cumplir la legislación y aquella manida reivindicación, pero no por ello menos en vigor, de: “a igual trabajo, igual salario”.

Cifras de la Organización Internacional del Trabajo revelan que uno de cada diez trabajadores es víctima de acoso laboral. Y de cada cien vejados, 75 son mujeres.

Este breve esbozo de una situación real, de cómo esta la calle, de la realidad del mercado laboral valenciano, debe ser suficiente para que las autoridades y los propios ciudadanos sigamos reivindicando el cambio de una situación injusta y discriminatoria de una vez por todas.

Las mujeres valencianas llenan los campus universitarios de las tres provincias, tienen una formación envidiable y siguen, seguimos, siendo las últimas de la fila en los consejos de administración de las empresas de la Comunitat, y en cargos de representación más allá de lo puramente anecdótico.

Por todo ello urge que los partidos políticos incorporen a sus programas electorales medidas para combatir la discriminación y promover la concienciación ciudadana. Hacen falta políticas activas para erradicar una lacra que afecta a más de la mitad de la población de la Comunitat y que además surgen por imperativo constitucional por cuanto el Art. 9.2 de la Constitución declara que: “Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social”.

Medidas que lejos de establecer cuotas de forma obligatoria, creando nuevamente formas de selección injustas y discriminatorias, consigan simple y llanamente garantizar el derecho constitucional que toda mujer española tiene a ser tratada en condiciones de igualdad sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo tal y como consagra el Art. 14 de nuestra Carta Magna y que cifras como las inicialmente expuestas convierten en papel mojado.

Las mujeres valencianas no podemos asistir impasibles ante estos hechos y hemos de tomar las riendas, hemos de seguir la lucha que nuestras madres, nuestras abuelas y muchas otras generaciones de mujeres empezaron. Hemos de salir a la palestra, entrar en las empresas, en los partidos políticos, en las instituciones, porque nadie mejor que nosotras para cambiar hacia una sociedad mas justa y solidaria.

Tenemos una cita electoral el próximo 27 de mayo, una cita ineludible pero no para elegir a quienes nos van a gobernar desde ayuntamientos, diputaciones y la Generalitat sino para escoger de forma libre y consciente que proyecto queremos para el desarrollo y el progreso de la Comunitat.

Un proyecto de futuro para la mujer y para toda la sociedad en su conjunto, un proyecto como el que encabeza la primera mujer candidata a la Generalitat Valenciana, como el que lidera MĒ Dolores García Broch en Coalicio Valenciana y que es, hoy por hoy, el mejor garante de una política socialmente avanzada.