OPINIO

 

Del valencianismo del PP y de la TV3
 
José Vidagany
Secretari General de Coalicio Valenciana

Siempre habíamos criticado ese valencianismo de escaparate que el PP de Camps utilizaba en sus discursos, una defensa de nuestras señas de identidad que se hacía exclusivamente cada 9 d´Octubre sacando la Real Señera en procesión, y luego, guardándola en un cajón hasta el próximo año. Era ese mismo valencianismo mediático que instrumentalizaba los mass media públicos valencianos en beneficio de un vistoso discurso vacío de contenido.

Pero los últimos acontecimientos demuestran que algo está cambiando en el gobierno valenciano y dentro del PP. Los pocos resquicios de valencianismo que les quedaban, provenientes en su mayoría de los antiguos traspasos de políticos de UV, han desaparecido dentro de la maraña popular y ante una casta de tercerviístas que desean zanjar el conflicto lingüístico, aunque esto sea a costa de una vergonzante cesión frente a las tesis catalanistas.

Desde que se creara la catalanista Academia Valenciana de la Lengua, el PP ha perdido los papeles en política cultural y de defensa de nuestras señas de identidad.

La autorización de Rita Barberá para la construcción del macro centro de promoción de los países catalanes de El Siglo en pleno centro de la ciudad de Valencia o que la Consellería de Educación sigua homologando libros de texto catalanistas en los que se hablaba de unidad lingüística y de países catalanes, son algunos de los éxitos que el PP puede atribuirse tras doce años de gobierno con mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana.

A todos estos desmanes, debemos unir el último acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Industria, el gobierno valenciano y el catalán, por el cual se legaliza la televisión autonómica catalana TV3 en la Comunidad Valenciana a través del acuerdo de reciprocidad de las emisiones. Esta decisión supone una muestra indiscutible de debilidad del gobierno Camps frente al catalanismo, un ejecutivo incapaz de plantar cara a las movilizaciones y presión que ACPV anunciaba frente al cierre de sus repetidores ilegales.

Nunca antes en los 25 años de autonomía valenciana, ni tan siquiera en la época de Juan Lerma, se había atacado con tanta virulencia contra los intereses de los valencianos. Nunca antes un gobierno se había atrevido a actuar con tanto desprecio contra la identidad y personalidad de este pueblo y contra del idioma valenciano.

La legalización de las emisiones de la TV3 supone un antes y un después en la política del PP valenciano. Si hasta este momento hablábamos de valencianismo de escaparate para referirse a la política del PP, ahora debemos buscar otra definición para referirnos a este partido político, ya que en caso contrario, podríamos caer en el error de pensar que TV3 va a hacer valencianismo en la Comunidad Valenciana.

Si alguien aprueba una academia catalanista, mantiene el catalán en los colegios y administración, y ahora legaliza la TV3, sólo lo podemos llamar de una forma, ¿adivinan cuál?.