OPINIO

La sanidad de escaparate


Rafael Gozalbes
 

Por extraño que pueda parecer dada la fantástica gestión sanitaria de la que presume el Consell de Camps lo cierto es que decenas de usuarios de la sanidad pública valenciana carecen del más mínimo material sanitario, por muy básico que este sea.

Así pues, si alguno de ustedes tiene la desgracia de fracturarse un tobillo o tener un esguince, tras larguísimas horas de espera en urgencias, hasta cinco horas en algunos casos, y si se tiene la suerte de que al fin funcionen los aparatos para realizar radiografías, el pasado miércoles estaban averiados, se encontrarán con que se les dará el alta dejándoles escayolados en la zona de entrada a urgencias sin proporcionales ni tan siquiera unas muletas. “No tenemos” nos dijo el traumatólogo de urgencias.

El pasado miércoles nos tocó a nosotros. De camino a casa, sin muletas y sujetando como podíamos a nuestro familiar, las gloriosas vallas monoposte de la AVS anunciando la futura inauguración de La Fe. Una vallas nuevas, relucientes, perfectamente iluminadas por varios halógenos de gran potencia, una vallas que puede costar más de veinte mil euros por unidad, un dineral que daría para muchas muletas, muchísimas.

En fin, a los valencianos nos ha tocado padecer una sanidad de escaparate, hecha por los que nunca recurren a la sanidad pública. Una sanidad, la del Partido Popular, que se ocupa de salir en los medios de comunicación, ramos en mano, mientras usted y yo la sufrimos en las salas de espera y los pasillos.

Que Dios nos conserve la salud.