OPINIO

El amor es lo importante


Elena Muñoz Carpi
Miembro del Consell Foral de Coalicio Valenciana
 

Son miles las personas que acuden a las manifestaciones convocadas por Coalición Valenciana en defensa de la Lengua y la identidad valenciana, traicionadas por la Academia Valenciana de la Lengua del PP. Sorprendentemente, muchas de ellas votan después al PP.

Este fenómeno es ciertamente contradictorio, ya que salir a la calle a manifestarse es algo que se hace precisamente porque los que tendrían que velar por nuestros intereses y nuestra identidad, es decir, nuestros políticos, no lo hacen. Es chocante protestar por algo y luego votar para que siga ocurriendo. En casi todos los casos, las personas que actuan así, argumentan que “Hay cosas más importantes”.

Seguramente, al decir que hay cosas más importantes que la Lengua Valenciana, no están pensando que entre esas “cosas importantes” se encuentre la Catalana, y sin embargo, pronto Acció Cultural del País Valenciá abrirá su sede en el corazón de Valencia, edificio de El Siglo, para extender la mentira de los Países Catalanes gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Valencia.

Hay cosas más importantes, lo dice la canción: “tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor. El que tenga esas tres cosas, que le de gracias a Dios”.

Que se lo digan al enfermo que convalece en el pasillo de un hospital porque no hay habitaciones, ya que la Sanidad Valenciana tiene el menor número de camas por habitante de España. En salud, mentiras, promesas y listas de espera. Lo propio de una Sanidad en crisis, que no ha hecho sino empeorar sus servicios con la llegada de inmigrantes sin un plan de integración responsable.

Salud y dinero, que pregunten a los MIR valencianos, los que menos cobran de España.

Porque lo que es dinero, poco y mal gestionado. La ciudad de Valencia registra el mayor endeudamiento de España. Colectivamente, los valencianos somos los más pobres, y bajando. 700.000 euros al día crece nuestra deuda con los bancos. Así de cara nos ha salido la fachada faraónica electoralista que ha construido el PP, endeudándonos hasta las cejas irresponsablemente.

No lo hay dinero para sacar a los niños de los 35 barracones que hacen de escuela para cientos de niños valencianos.

Ni tampoco para aumentar las medidas de seguridad ciudadana, en una ciudad con el crecimiento de la delincuencia más alto de España (hemos aumentado el número de delitos un 28%).

Ni para los servicios de limpieza de las calles y control de plagas (cucarachas y ratas), que los vecinos hacen por su cuenta con palos y piedras.

Ni para construir aparcamientos en los barrios, que están colapsados con vehículos en doble fila, algo que dificulta la circulación y el acceso a los comercios de barrio (lo que les faltaba).

Sólo hay dinero para comprar su opinión y sus votos. Compruébelo usted mismo. Busque en este periódico o en cualquier otro, o en la tele o en las vallas publicitarias los anuncios institucionales de la Generalitat y el Ayuntamiento. Lavar la cara de sus malas gestiones nos cuesta a los valencianos una fortuna.

Pero el amor sí que es importante. Ese ingrediente básico de la vida, que todo lo cambia, lo puede, lo perdona...Lamentablemente, en el amor no podemos ayudarle. Para todo lo demás, Coalición Valenciana.

Feliz San Valentín.