OPINIO

 

Las Fallas de 2007 han reflejado la pésima gestión popular
 
Rafa Gozalbes
 


 
Las actuaciones vandálicas, el insuficiente servicio público de transporte, la escasa limpieza de las calles o los cortes arbitrarios de más de tres cinturones de ronda no han hecho más que dejar en evidencia a un ayuntamiento que no sabe hacer sus deberes.

Si las fallas de este año hubieran coincidido con más días laborables el caos hubiera sido total.

Es inconcebible como una de las fiestas más importantes del mundo pueden verse empañadas por un Ayuntamiento volcado en sacar rédito electoral a estos actos que a trabajar por los vecinos y las comisiones falleras.

Rita debería tomar nota de que es imprescindible garantizar la seguridad, la higiene y la movilidad de los que trabajan y los que participan en la fiesta y dejar de perseguir a mimos y vendedores de churros para que Valencia no se convierta en un inmenso estercolero donde grupos de borrachos y vándalos campan por sus respetos destrozando el mobiliario urbano, quemando vehículos o protagonizando dantescas peleas.

Valencia, si el Ayuntamiento no adopta medidas contundentes, corre el riego de echar por tierra la labor encomiable que las comisiones falleras llevan a cabo año tras año para orgullo de cuantos amamos nuestras tradiciones.