OPINIO
 

Vent de Garbi

 
Camps y los neurona cero
 

Baltasar Bueno / Lo contaba el Titi. No es mío. Iban dos gitanos por la calle, uno con un cerdo al hombro, cuando les salió al paso una pareja de la Guardia Civil. “Arto, ¿que llevan ahí loz zeñore? ”. “Na, zeño teniente.” “Y eze animal que lleva zobre el hombro de donde lo han zacao”. “Jozú, que bicho. No me había dado cuenta, quita, quita. Vete de ahí.”

Camps debe creer que el respetable es neurona cero. Acostumbrado a que nadie le cante las cuarenta, es coleccionista de tonterías y memeces. Se cree que todo el monte es orégano y que aquí o hay nadie con dos dedos de frente y con sentido común.

Menos mal que ya hay voces a quienes les puede más la dignidad que el cazo y le llaman embustero, como ha sido el caso reciente de Arturo Virosque, Presidente de la Cámara de Comercio, quien le ha echado huevos al asunto y ha puesto a caer de un potro a Camps, Belén Juste y compañía. Todos son unos embusteros.

Camps cree que porque tiene mucho periodista apesebrado y amansado, genuflexo, parando el cazo y cobrando soldada del dinero público por diversos y refinados métodos, la gente de la calle se cree las tonterías que dice, cuando no las mentiras y manipulaciones.

El tribunal Supremo ha dictaminado en contra de la objeción de conciencia y la interpretación del ciudadano éste que tenemos de presidente de la Generalidad Valenciana ha dicho que lo dicho ha sido un varapalo para José Luís Rodríguez Zapatero. Qué manera de desacreditarse, ya no le creen ni sus más allegados, bueno en realidad le quedan dos, ZuperCozta y ZuperRambla., y esos por el desespero de llegar al altar y besar el santo creerán en lo que les echen.

El varapalo del Supremo ha sido más bien para Camps que se ha llevado éste y el de los ciudadanos. Camps se puso chulo un día y dijo que iba a dar Educación para la Ciudadanía en inglés, sin que la muchachada ni el profesorado supiera inglés. Al final, se la tuvo que envainar y ha permitido que se diera Educación para la Ciudadanía en español, entre otros motivos, porque los afectados se echaron a la calle y en los hogares con niños ene dad escolar se descojonaron de la animalada pro-sajona del president.

No ha sido Font de Mora quien se ha desgastado con el traspiés, pues es sabido que aquí nadie respira si no lo autoriza Camps. Ha sido el propio Camps el que se ha apuntado muchos números rojos en el debe. Todo por ¿gobernar? a base de chulería, como los típicos niños pijos de Cánovas.

Camps no tuvo las agallas de objetar la asignatura, de promover la objeción, como sí han hecho otros gobiernos e instituciones. Le tuvo miedo al asunto y quiso burlar el cumplimiento del decreto socialista con la charlotada de dar la asignatura en inglés, el idioma de las copas americas, de las vueltas al mundo de sus barquitos y de las formulas uno, lo único que parece sabe hacer.

Y le ha salido el tiro por la culata, después de quemarse en la hoguera de la insensatez, de perder toda credibilidad, si es que alguna le quedaba.

No ha querido reconocer su tragedia y ha tenido el descaro de salir en su nodo autonómico, y en los medios untados, diciendo que ha sido Zapatero el descalabrado con la sentencia del Supremo. Y se ha quedado tan ancho, como si el personal fuera neurona cero, como muchos de su entorno.