Cierto
es que el valencianismo, no ese seudovalencianismo popular, sino
el valencianismo tricolor y defensor de nuestras señas
de identidad y nuestro idioma, acude con cierta apatía
a una cita que sabemos no va a dar los frutos deseados. No obstante,
hemos de recapacitar y mirar más allá. Éste,
el del domingo, es un paso más, un paso necesario para
consolidar un proyecto vital para nuestro pueblo.
La disyuntiva ZP – Rajoy es totalmente falsa y nociva para
nuestros intereses. El gobierno de España no está
en juego en la Comunidad Valenciana. Son habas contadas. Quien
ocupe La Moncloa no lo elegiremos los valencianos. La batalla
está en otros lares.
Que a nadie le asuste pues depositar su voto en conciencia, con
la cabeza bien alta y con las papeletas de Coalicio Valenciana
en sus respectivos sobres. Debemos votar pensando en nuestra tierra,
en marcar el camino a recorrer para lograr el progreso social
y económico que tanto necesitamos en Valencia, Alicante
y Castellón.
Las tropelías socialistas ya las conocemos. De igual forma,
conocemos las del Partido Popular. Ambas formaciones han sido
nefastas para los intereses de la Comunidad Valenciana. Tanto
los gobiernos socialistas, como el de Aznar, marginaron a los
valencianos, nos situaron a la cola de España en inversiones
y ahora se atreven a presumir de gestión. ¿Gestión?
¡Pésima! La de socialistas y la de populares. Seguimos
sin agua, sin AVE, sin seguridad, sin viviendas asequibles, sin
prestaciones sanitarias dignas....
Sabemos también cual ha sido su política de pactos,
una política en la que Cataluña siempre gana. Ganó
con los pactos con Felipe González y ahora con Zapatero,
de la misma forma que ganó con Aznar. Una ganancia que
en éste último caso tuvo un precio bien alto, la
lengua valenciana.
A nadie se nos debe olvidar, menos aún, este domingo, que
fue el número uno en la candidatura del PP por Valencia,
González Pons, quien se reunió personalmente con
Jordi Pujol para, genuflexo y vilmente, proceder al genocidio
de la lengua valenciana. Fue Pons quien pactó con CIU la
creación de la AVL y su composición. Una academia
controlada por los catalanistas con la finalidad de avanzar en
la unidad de la lengua.
Por eso, la decisión, desde el valencianismo responsable,
está muy clara, porque sabemos lo que representan estos
partidos es necesario apostar por Coalicio Valenciana, el partido
que es nuestra voz, la voz de todos los valencianos para defender
nuestros intereses. Por todo ello, por Valencia, por Alicante
y Castellón, te pido que confíes en nosotros y nos
des tu voto este domingo. |