OPINIO

 

Paquito el muñequito
 
Un llauraor de poble

Cuando ya ha pasado la campaña navideña y los hogares, de los valencianos que han podido comprarlos y pagarlos, se encuentran repletos de juguetes, videoconsolas u otros artilugios que hacen alejar nuestras mentes de los problemas cotidianos de pagar la hipoteca, la luz, el gas, el agua, el colegio de los niños o simplemente llegar a fin de mes, los equipos de I+D de las empresas jugueteras se afanan en desarrollar nuevos productos que amplíen su catálogo para la próxima temporada.

La empresa política “PP Toys” se ha adelantado y hace unas semanas nos presentó su última novedad, con el fin de que el próximo 10 de marzo todos los valencianos sigamos depositando la confianza en sus productos. Esta vez nos presenta un artículo al más puro estilo del antiguo “madelman”, pero ellos lo van a llamar “PPman”. Son dos versiones de dos muñecos; el primero es “el muñequito Paquito”, que sonrie y camina pero que cuando le preguntan no habla. La segunda versión de este mismo producto la llaman “Pacote, el monigote”, éste increíble juguete es capaz de afirmar y reafirmar que los valencianos tendremos el trasvase del Ebro, pero cuando su jefe le dice que no, cambiar totalmente la versión y seguir intentando convencernos de que los intereses valencianos no salen perjudicados.

Pero no contentos con esto “PPtoys” ha lanzado al mercado al amigo inseparable, ya sea de “Paquito” o de “Pacote”, este es “Estebancete el mequetrefe”, capaz de autoproclamarse adalid y heredero de las señas e intereses valencianos mientras firma la sentencia de muerte de la lengua valenciana y vende nuestra cultura y nuestra historia a Cataluña.

Con estas dos marionetas el PP pretende que depositemos nuestra confianza, la confianza de los valencianos, en sus falsas promesas, en sus “ahora sí, pero luego no”. Los valencianos tenemos que ceñirnos a los hechos consumados, el PP no hizo el trasvase del Ebro porque no quiso, que tiempo tuvo de sobra y vendió nuestra lengua y nuestras señas de identidad para asentar su poder en Madrid, entonces las preguntas que debemos hacernos son ¿por dónde nos quieren a dar ahora? y ¿son dignos, estos individuos, de recibir nuestra confianza?.

Antes de entregar nuestro voto debemos tener en consideración quién nos puede defender sin ataduras ni servilismos, quién antepondrá nuestro interés de valencianos, al suyo personal o partidista. Y sólo aquel que no esté ligado de pies y manos ante otras intenciones que no sean defender nuestra tierra y sus habitantes es merecedor de obtener nuestra con fianza.