Baltasar
Bueno / El
president de la Generalitat (antes valenciana), Francisco Camps,
estuvo ayer patético y más nervioso que lo habitual,
por no decir, líbrenme los hados, más histérico
que nunca.
Diría que a pesar de formular su respuesta en plan nota
seria estructurada, rompió aguas por todas partes, tanto
que más que responder al control a que fue sometido por
la oposición en las Cortes, mintió descaradamente.
El colofón de su intervención final fue asegurar
que aquí en España los únicos que están
en la cárcel por corrupción son los del PSOE,
no los del PP. Y ahí se tiró a la piscina con
el habitual descaro que le caracteriza a él y la cuadrilla
que le rodea.
Es cierto que en la cárcel han entrado unos cuantos del
PSOE, porque esos también tienen entre sus filas sinvergüenzas
y ladrones, y entre los que visitaron las penitenciarías
ha habido ministros y directores generales, pues con el PSOE
mandando aquí robó hasta el director general de
la Guardia Civil, que ya es robar y echarle cara al asunto.
Pero Camps, especialista en soltar bolas y vender cortinas de
humo, se le olvidó que el PP tiene en la cárcel
de Villena a un ex conseller, el señor Luis Fernando
Cartagena, a quien se le pilló, de momento, choriceando
a unas venerables monjitas unos milloncejos de las antiguas
pesetas.
Y en Mallorca, del PP también hay unos cuantos en la
cárcel, así como de Murcia, sin contar menudencias
y calderillas varias repartidas por la geografía española
y otros muchos que están dando vueltas siempre por Juzgados
y Tribunales, a la espera de que se les hinque el definitivo
diente.
Lean en la web de la cadena SER el Auto de Garzón por
el que manda a prisión a tres de la banda dedicada a
dar dinero o regalos a funcionarios y cargos públicos
de las Comunidades Valenciana y de Madrid, a cambio de concesiones
de obras y servicios. O tiene desperdicio.
Esto no ha hecho mas que empezar y a pesar de que Camps niega
cualquier relación maligna del PP con esta gente, estén
atentos al devenir del culebrón, pues Garzón va
a a llamar a declarar a unos cuantos funcionarios y autoridades
de ambas comunidades, por lo que ha trascendido en el mundillo
jurídico.
Camps y ZuperCozta ya han hecho la bravuconada de decir que
se querellarán contra todos aquellos que ataquen la honorabilidad
del PP. Miren ustedes, señores políticos, uno
es digno y honorable por la limpieza de sus acciones, uno conserva
siempre su dignidad si obra con rectitud. No se preocupen de
nada más.
Pero al menos tendrán que aceptar que el respetable se
pregunte por algunas cosas y como botón de muestra por
qué Camps-González Pons dieron 13 licencias de
televisiones digitales, 13 no una, a un señor de Valladolid,
que nada tenía que ver con la autonomía valenciana,
y no fueron dadas a empresas o empresarios valencianos, a los
que dejaron en la cuneta. Asunto éste que está
en los Tribunales en demanda planteada por la Federación
de Televisiones Locales y que están a la espera de que
se haga Justicia, si es que hay Justicia libre e independiente.
Esto no lo entendimos nunca muchos y ahora ya despunta tímidamente
la luz a raíz de aparecer en el baile de nombres de los
imputados por el Juez Garzón el nombre del señor
de las televisiones tan ricamente agraciado en la lotería
autonómica del PP. Un caballero que no sólo se
hizo con las licencias locales privadas, sino también
con alguna municipal. Por lo que se ve, las autoridades del
PP de aquí son entusiastas del señor de los anillos
de Valladolid, en quien depositaron toda su confianza.
No se al final que saldrá de todo esto, de momento sólo
se aprecia nervios, muchos nervios en determinados elementos
del PP, que, según Garzón, me libren los dioses
de acusar a nadie, hay quien ha cobrado en dinero o especie,
incluso tenían tanta familiaridad que hasta eran invitados
a bodas y bautizos de los hoy imputados o enchiquerados.
Díganme ustedes cuando les invitan a una boda o a un
bautizo si es porque hay o no mucha confianza, familiaridad
o amistad. ¿O le han invitado a una boda porque de repente
era usted el primero que pasaba por la calle por delante de
la iglesia o del juzgado de la ceremonia.
En fin, aquí lo que creo que está pasando es que
Garzón conoce bien el refrán popular valenciano
que dice: “L´oli taca” y quiere saber quienes
son los que “s´han embrutat d´oli”.