OPINIO

 

¿Qué querrán esos?
 
Celestino Álvarez-Cienfuegos

A los hombres y mujeres de Valencia (políticos o no) para los que uno de sus mayores afanes es el progreso y engrandecimiento del Reino de Valencia, nos trae a maltraer las triquiñuelas y los “donde dije digo, digo Diego” de los altos políticos ( altos por el lugar que ocupan ) acerca del Tren de Alta Velocidad y de la tan llevada y nunca traída agua del Ebro.

Éstos días, viendo en la televisión a los líderes del P. P. con tanto énfasis prometer agua para Valencia y Murcia y hacer suya la solidaridad, uno no sabe bien, si cambiar de canal, si reír o si proferir insultos por tan enorme descaro. Es mayúsculo el insulto a la inteligencia de los valencianos, el hecho de querer hacernos creer que están dispuestos a llevar a cabo tal hazaña, cuando todos sabemos que si subieran al poder, los dirigentes catalanes los tendrían cogidos por . . . “salva sea la parte”. Y eso sin contar con que, cuando pudieron intentarlo, prefirieron dejar a Valencia “en seco” con tal de congraciarse con otras regiones.

Cierto es, que los que nos quejamos al Gobierno Central y a sus escuderos de las instituciones valencianas por un agravio comparativo tan grande, tenemos para hacerlo las razones ya dichas, amén de ese desmedido afán que tienen los del norte de absorber nuestra cultura, muy propio de sus raíces fenicias. Pero hay otra razón de mucho calado, que quizá por estar tan cerca no lo vemos.

Se trata del PUERTO AUTÓNOMO DE VALENCIA. Desde hace décadas, van como lobos tras él, para desbancarlo de su supremacía mediterránea; supremacía que a nadie se le ha ido a usurpar, ni a mendigar, ni a presionar con pactos de gobierno, como hacen de un modo vergonzante los vecinos del norte, sino que se ha logrado por méritos propios a base de esfuerzo y honradez en el trabajo; y cualquier traba puede ser válida para estos señores, con tal de socavar y mermar las posibilidades de nuestro puerto y con él las de nuestra región. En la cadena de esas trabas que los gobiernos de nuestra España facilitan a los del condado, está sin duda el retraso ( cuanto más mejor ) de la llegada del T. A. V., que parece que les trae más cuenta que pase por la Alcarria que por Valencia.

Si las tres provincias que conforman el Reino de Valencia, históricamente han venido aportando el mayor porcentaje de riqueza al País y ahora los P. P. y P. S. O. E. quieren matar la gallina de los huevos de oro, solo puede deberse a que son tontos de capirote o a que, con tal de aferrarse a la poltrona están dispuestos a pactar con el diablo; y con él pactarán porque, de no ser así no podrán gobernar.

Al margen de anticuadas y trasnochadas expresiones como “derechas” o “izquierdas”, éstas son las cuestiones en que los ciudadanos valencianos debemos fijarnos a la hora de acudir a las urnas, y votar a un partido que dependa únicamente de los valencianos, si realmente lo que queremos, es que nuestra región y con ella nosotros, no acabe arruinada por unos políticos cuyos principales intereses son los de su partido.