OPINIO
 

Ser o no ser

 
 

Enrique de Diego / He venido comentando esta semana en A fondo la necesidad de que padres y abuelos hablen y dialoguen con hijos y nietos. Es fundamental. Hemos venido describiendo, con Javier Benegas, autor de ese libro clave que es Sociedad terminal (Editorial Rambla), como se ha desarrollado, mediante la propaganda, la publicidad, la información, las teleseries, una ideología emocional, que convierte a muchos jóvenes en fácilmente manipulables.

Además, el sistema de expoliación de las clases medias se ha cebado especialmente con los jóvenes, a los que se ha dejado sin futuro, a los que se ha condenado al mileurismo, con la complicidad de sindicatos y patronales, enfangados en el Presupuesto, bajo la coartada de una falsa paz social. Las perspectivas están empeorando de día en día para todos, pero, sobre todo, para los jóvenes. Y eso les convierte en un combustible inflamable.

Y está estallando. Primero en Grecia, y ahora está rebotando en España. El detonante es lo de menos, porque se veía venir. Es la ultraizquierda totalitaria –a la que, por cierto, la izquierda oficial utiliza, cuando es necesario, en campaña electoral-, los altermundistas, los antiglobalización. Están tentando a los jóvenes con la violencia gratuita. Pretenden generar un clima pretotalitario.
Pero todo eso no es otra cosa que el suicidio de la juventud, la eliminación de cualquier perspectiva de futuro.

Los jóvenes precisan que haya una liberalización en serio, que haya un cambio de modelo, racional, que se abran posibilidades de empleo y de desarrollo de la creatividad. La apuesta por el totalitarismo a través de la algarada irracional no es otra cosa que la tumba de la juventud.

Por supuesto, es preciso recordar que el Estado tiene la estricta obligación de asegurar el orden público. Va de suyo.

Otrosí: Mientras ustedes se desloman para pagar impuestos, mientras ustedes tienen problemas para pagar su hipoteca, el Gobierno concedió a Mediapro una licencia administrativa televisiva, La Sexta. Los de La Sexta no son nada sospechosos de ser críticos con el Gobierno, de hecho son muy amigos del Gobierno. Pues quizás les interese saber, para entender por qué estamos en crisis y como funcionan las cosas en España, que en el holding mayoritario que se llama Imagina, pues a que imaginan ustedes ya que pagan muy poquitos impuestos, por aquello de aquí se roba a los pobres para dárselo a los ricos. Pues es cierto. Miren las dos empresas principales que componen Imagina, el 60% del holding), tienen su sede en Holanda. Son, además, BV. Es decir, que no pagan impuestos en Holanda. Pero pagan, como comprenderán, muchos menos en España. Esto es legal, pero si ustedes tienen la más mínima relación con la Administración les exigen un certificado de que no tienen deudas con ella. Los de Imagina lo pueden presentar, sin problemas, porque ni tienen deudas ni ingresan, al menos sus dos principales accionistas. ¿Y con este trasfondo se les da una licencia administrativa para que hagan negocio en España y se lo lleven a los paraísos fiscales de Holanda?

Otrosí: Bajo el lema Menos gasto, menos impuestos, la Plataforma de las Clases Medias convoca concentración el 14 de febrero, para lanzar el mensaje de que son imprescindibles la salida de Zapatero de La Moncloa y la convocatoria de elecciones anticipadas.