OPINIO
 

Vent de Garbi

 
La Generalitat, condenada por desviación de poder
 

Baltasar Bueno / Los Tribunales acaban de condenar a la Generalitat Valenciana, gobernada ahora por el PP, en el caso del solar de Jesuitas, “por desviación de poder”.

Camps y su gobierno, de derecha, han defendido las tesis de la izquierda en este contencioso, porque, ya se sabe, quedaba más progre y más rojo, alinearse con sus adversarios políticos. Son así de maricomplejines, que diría el ínclito de Jiménez Losantos. Les da vergüenza ser lo que son, de derecha pura y dura, como si ello fuera delito.

La Justicia, después de un montón de años los dueños del solar pleiteando con más razón que un santo, se la ha reconocido y dado. Podrán construir un edificio de 11 plantas.

A los de Salvem el Botánic no les han hecho ni caso los Tribunales, porque no tenían ningún argumento legal consistente. Es más, su petición de que no permitieran construir allí, porque un edificio de tanta altura produciría sombra a los árboles del botánico, es una trola de pronóstico reservado, pues el hotel está proyectado que se levante al noroeste del botánico y el sol en ningún momento proyectaría la sombra del edificio sobre el jardín, sino en dirección totalmente opuesta y contraria.

El caso del solar sirvió a los socialistas para “hacerse” a Ricard Pérez Casado como alcalde de Valencia, como si él tuviera la culpa de que unos señores tuvieran un solar y pretendieran construir un hotel en él, lo cual es, a todas luces, legal y decente, no es ningún acto delictivo.

Al final de la corrida, lo que sirvió de vendetta entre la izquierda, en un tiempo de cuchillos largo dentro del PSOE, famélico de poder y pasta, y de excusa para que unos cuantos aplataformados en un Salvem montaran pollos y cirios e hicieran preciosos grafitis, a pagarlo “pocarropa”, el pueblo.

El gobierno autónomo de Francisco Camps, que se supone es de derecha, ha sido condenado a pagar un pastón, indemnizaciones, costas judiciales, aranceles, lucro cesante, etc… por haber perdido un pleito que sólo interesó mantener a la izquierda.

Claro que la pasta, dinero público, no lo va a poner Camps de su bolsillo particular, sino que va a ir al cajón público, a lo que nos extrae de la sangre a los contribuyentes, todo por querer ser más progre y más avanzado que nadie, y no bajarse del burro socialista, que fue el verdadero iniciador del asunto.

Todo esto se lo cuento, porque Canal 9 –donde todos los días Camps bate el record Guinnes de salidas en los informativos- y la corte de honor de periodistas que tiene, no se lo explicaran nunca, ellos no están para esas cosas, sino para taparle las vergüenzas, los desaguisados y lo manirroto, en todos los sentidos, que es el hombre.