OPINIO
 
El secuestro de la economía española
 
 

Juan García Sentandreu/ El partido socialista pasa por representar el paradigma de la defensa de los derechos de los trabajadores y de los desfavorecidos pero como estamos comprobando la formación liderada por Zapatero es un auténtico fraude que vive de jalear etiquetas supuestamente progresistas mientras practica una de las políticas capitalistas más radicales de Europa.

Estamos observando cómo después de dilapidar el superávit económico del estado y de crear un millón de parados multiplicando la media europea, Zapatero llena los bolsillos a la banca española sin que nadie le exija que cumpla el objetivo social de hacer llegar ese dinero a los ciudadanos para activar la economía española. El dinero del banco de España se queda en la banca mediante la compra de créditos y aliviando sus riesgos financieros. Y mientras Gordon Brown en Inglaterra, Sarkozy en Francia y Angela Merkel en Alemania advierten a la banca con intervenciones y nacionalizaciones si no se asegura una permeabilidad económica que permita un flujo financiero que, a su vez, garantice que el dinero llegue a los ciudadanos, Zapatero expolia la hacienda pública regalando nuestro dinero a las clases más adineradas.

Y por si esto no fuera poco, el descaro socialista se multiplica exponencialmente cuando observamos cómo, precisamente en el decreto ley que desarrolla la Ley de Prevención del Fraude Fiscal, se establecen reducciones de hasta el 18 % de los rendimientos de capital obtenidos por los banqueros en sus propios bancos.

El PSOE es el partido de la banca y de los banqueros. Y mientras la economía española está a punto de morir esclerotizada por las prácticas abusivas del nuevo "corralito" socialista los agentes sociales, victimas de sus propias servidumbres, guardan un sepulcral y vergonzoso silencio.

Comisiones bancarias, Comisiones Obreras, siempre comisiones, prebendas, privilegios, exenciones para los amigos, son las características del nuevo socialismo que mantiene el marchamo mareándonos con los vuelos a Guantánamo, la memoria histórica y la legalización del aborto libre mientras pela marisco con las patronales bancarias en Horcher o Zalacaín.

Y no pasa nada. El PP practica una oposición de guardarropía, no sea cosa que se opongan demasiado y les digan que son de extrema derecha o algún banquero les llame la atención. Y por la izquierda nos encontramos un auténtico solar político que ha perdido toda su legitimidad moral. Los sindicatos se han convertido en estructuras funcionariales y sus dirigentes no pasan de ser una panda de aspirantes a burgueses que callan para no ver peligrar los fondos provenientes de las ayudas del estado y de los millones de euros que para formación del pesebre sindical reciben de los gobierno de turno, sea nacional o autonómicos, sea del PSOE o del PP.

La economía española está secuestrada por la tríada política, empresarial y sindical, mientras las clases medias y las más desfavorecidas sufren lo peor de un capitalismo ramplón caracterizado por la picaresca a gran escala y la desvergüenza de su nomenclatura.

Zapatero es la viva representación del fracaso del PSOE en su forma de intervención del libre mercado y la insoportable teatralización de la que hace gala en todas sus comparecencias personales es la fiel expresión de la impostura de un socialismo que engaña de la manera más obscena a una ciudadanía que no llega a percibir el espectacular enjuague de intereses personalísimos que es, hoy por hoy, la economía española.


Juan García Sentandreu
President Foral de Coalicio Valenciana