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Dsta claro, ser un eminencia en un campo concreto de la ciencia
no te valida como portavoz autorizado en otros temas. El ejemplo
de Grisolia es una buena prueba de ello. Tras décadas fuera
de nuestro Reino, tanto el de Valencia como el de España,
volvió envuelto en un aura de sancta sanctorum de la intelectualidad.
Craso error.
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Grisolia
al frente del Consell Valencia de Cultura si en algo ha destacado
ha sido en presidir un órgano consultivo al servicio de
si mismo y del Palau de la Generalitat. Un órgano semi-politizado
y plagado de la seudo intelectualidad socialista por un lado y
pancatalanista por el otro.
Si se cubrió de mier.. con el famoso dictamen que justificaría,
a ojos del electorado popular, la creación de la Academia
Valenciana de la Lengua, vuelve hoy (ayer) a pronunciarse en la
misma línea antivalenciana y con idéntico resultado.
Este órgano consultivo creado en 1986 y compuesto por veintiún
miembros nombrados por Les Corts Valencianes ha abierto la boca,
a petición de no se sabe quien, para intentar impedir la
ejecución de la sentencia sobre el Teatro “Romano”
de Sagunto.
Digno de análisis clínico. Un órgano de la
administración, financiado por todos nosotros, intentando
perpetuar la barbarie de Grassi y al mismo tiempo invalidar una
sentencia firme y con plazos marcados.
Alegan entre otras exquisiteces que la reversión impediría
efectuar los certámenes que actualmente se realizan. Efectivamente,
lo que no aclaran es que en Sagunt se podría, se debería,
crear un recinto de prestigio que acogiera estas y muchas otras
manifestaciones artísticas sin tener que destruir un patrimonio
histórico que nos pertenece a todos los valencianos y españoles.
Por otra parte dicen, pensando en nuestra economía, que
no piensen tanto estos señores tan sesudos, que costaría
mucho dinero. Efectivamente, la tropelía cometida por estos
prestigiosos bárbaros del cartabón y el AutoCad
con el apoyo del propio CVC y el gobierno de Lerma nos va a costar
mucho dinero. Posiblemente mas que lo que nos cuesta mantener
esta institución, el CVC. Más de 1.700.000 euros
anuales que muchos consideramos un despilfarro mayor que si los
hubiéramos tirado a la basura. |