OPINIO

 

De la Vega
 
Rafael Gozalbes
Coalicio Valenciana

 

La Vicepresidenta del Gobierno de España y candidata socialista al congreso de los diputados por Valencia ha tenido que soportar las descalificaciones e insultos por parte de un grupúsculo catalanista que intentaban, como han hecho en multitud de ocasiones anteriores, impedirle el derecho a expresar libremente sus ideas.

 
Incomprensiblemente, desde las filas socialistas se ha intentado minimizar el alcance de la organización catalanista SEPC, como si no tuviera ninguna importancia el hecho de que en nuestras universidades existan grupos, que reciben fondos públicos desde la propia universidad, que intentan impedir a los demás el ejercicio de nuestros derechos constitucionales.

Acaso, las declaraciones socialistas hubieran sido otras si los protagonistas respondieran a otra línea ideológica? Me atrevo a afirmar que sí. Rotundamente si. Las organizaciones de la izquierda valenciana no vacilan en criminalizar al valencianismo o a otros partidos, instituciones o medios de comunicación pero se tragan la lengua cuando los hechos surgen de su propio entorno.

¿Donde están las protestas de los sindicatos, de los partidos de izquierda, de las entidades supuestamente culturales propiedad de Eliseu Climent? Efectivamente, en ningún sitio. Por lo bajini, sonríen y aplauden.

Aplauden las agresiones a Rosa Diez, a Maria San Gil o a Fernández de la Vega de la misma forma que las agresiones cometidas contra Coalicio Valenciana, su presidente, sus locales, sus actos o sus militantes.

La única explicación posible, tal y como me comentaba un miembro del Claustro, es que tanto desde el decanato de la facultad como desde el ámbito estudiantil pancatalanista se comparte una visión, practicar la censura, impedir el ejercicio del derecho a la libertad de opinión, a la libertad de expresión tal y como hizo en su día el decano de derecho respecto a la conferencia que Juan García Sentandreu tenia autorizada en dicha facultad y que fue impedida por las bravas.