Chimo
Ferrer/ Después
de las Fallas hay que volver a la rutina, y en ella tiene un
espacio destacable el trabajo. Por circunstancias laborales
me desplazo al Altet, para allí coger un vuelo, puesto
que si queremos volar barato a distintos puntos de Europa hay
que acudir a Alicante o Reus como destinos más próximos.
Cosas de los políticos que siempre se interesan por los
ciudadanos.
Salgo de casa y sorteo todo tipo de controles para mí,
recaudatorios más que nada. Policía local revisando
todo tipo documentaciones y, claro, llenando las arcas de Rita.
Unos kilómetros más allá un radar escondido
a la salida de un túnel con el fotomatón a toda
máquina. 3 minutos más adelante, la Guardia Civil
de tráfico,… Llego al conocido como a “by-pass”
(nombre característico y muy adecuado a la política
del PP, o catalán o inglés, nada de lengua valenciana),
y zassss, atasco al canto. Camiones por todos los sitios, dos
minúsculos carriles congestionados, obras,… parece
que los valencianos aun no nos hemos ganado una circunvalación
digna.
La cosa se complica, yo pensaba que solamente era el by-pass,
pero no, la autovía de Alicante sigue en la misma línea,
mientras, mi mente razona ilusamente, ¿ Jod… si
haces una carretera, no será mejor hacerla pensando en
los próximos 50 años, como los alemanes? Pues
no, “Spain is diferent”, aquí se hace una
carretera y las máquinas que la hacen ya van atascadas,
“pa chulos” nosotros.
En Fuente la Higuera se termia la autovía, parece que
o las comisiones o el presupuesto no calcularon bien, eso sí
tenemos la opción de ir a Almansa y empalmar unos kilómetros
antes, con la A-31.
Como soy ecologista prefiero la que menos kilómetros
tiene, jejeje, pero claro, no había contado con los baches,
los camiones en ambas direcciones, los cambios de velocidad,
en fin, una aventura.
Llego a la carretera Madrid Alicante y, “caaray”,
otra vez la Guardia Civil máquina registradora en mano,
perdón, verificando la documentación de los conductores
afortunados.
Consigo escaparme y no financiar más trajes, eventos,
coches oficiales y demás asuntillos de los políticos.
Accedo a la autovía, y… ya lo saben, más
de lo mismo, de atasco en atasco y tiro porque me toca. Un autobús
me adelanta, un camión se pone delante, pitos, 70 kilómetros
de circulación saturada. ¿Pero a que juegan estos
políticos, tan difícil es destinar unos milloncejos
a lo que realmente necesitan los ciudadanos en lugar de financiar
fianzas, regalar dinero a países terceros, montar fiestas
(grandes eventos lo llaman ahora), o abrir embajadas de cada
una de las comunidades autónomas en todos los países
con o sin estado que se puedan imaginar?
Por fin veo la torre de control a lo lejos. ¡¡¡he
llegado!!! Pues no ¿Qué pensaban? Los carteles
de las carreteras no hay quien los entienda y termino viendo
la torre por el retrovisor camino de Benidorm. Tras media horita
de dar vueltas y cambios de sentido llego al aeropuerto del
Altet, ¡¡y caramba!! Si parece un aeropuerto, no
como Manises. ¿A ver si el señor Ripoll sabe defender
más a sus ciudadanos que el señor Camps?
Estos políticos,…