Tras
la negativa del titular de Industria, Miguel Sebastián,
a la petición de Camps de conseguir un nuevo múltiplex
de televisión con el que legalizar TV3 en tierras valencianas
y de paso conseguir dos nuevos canales de televisión
para sus “amigos”, el catalanismo está volviendo
a la carga para la legalización de TV3.
Primero fue ERC presentando en Madrid una moción en la
que reclama que el Congreso de los Diputados inste al Gobierno
de Zapatero a "aprobar de forma inmediata el Real Decreto
por el que se modifica el Plan Técnico Nacional de la
Televisión Digital Terrestre que otorga un tercer múltiplex
condicionado a la efectividad de la reciprocidad entre las emisiones
de la Televisió Valenciana y la Televisió Catalana,
acordada por la Generalitat de Catalunya y la Valenciana".
Un texto en el que se incluyen perlas como “espacios de
comunicación que faciliten la reciprocidad de emisión
entre territorios de una misma comunidad lingüística”
dando por ello la falsa unidad de las lenguas o la inexistencia
del idioma valenciano.
A este frente catalanista en el Congreso de los Diputados que
cuenta con el beneplácito del PP valenciano, todo sea
por conseguir sus nuevos canales de televisión, se le
suma ahora una campaña de Eliseo Climent para iniciar
una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la legalización
de TV3.
La iniciativa popular, también conocida como iniciativa
ciudadana se refiere a la posibilidad amparada en la constitución
de que las personas presenten peticiones, cargo de justicia,
avalada por sus firmas, para que se tome a consideración
política un determinado asunto público, como puede
ser una reforma de un estatuto o una ley, o incluso una enmienda
constitucional.
ACPV espera recoger medio millón de firmas para conseguir
que las televisiones en catalán se vean en “tot
el país”. Para este fin va a iniciar una campaña
de información por todos los casales catalanistas que
posee (Centres Ovidi Montllor, Casal Jaume I y parecidos) como
por un gran número de poblaciones donde montaran su stand
de recogida de firmas en edificios públicos o en el mismos
ayuntamiento, muchos de estos ayuntamientos son regidos por
el PP.
Esperemos que tengan que conseguir sus firmas de donde les vienen
sus subvenciones, es decir Barcelona, y los valencianos vuelvan
a dar la espalda a ACPV.