EDITORIAL
 
La Alquería Blanca como excusa
 

Este próximo domingo comienza una nueva campaña de “llegir en valencià” iniciativa para el fomento de la lectura en la lengua “autóctona” promovida por la editorial Bromera y la Academia Valenciana de la Lengua y financiado por la Generalitat Valenciana, el Ministerio de Cultura, Bancaixa, Consum, Levante, RTVV, Diputación de Valencia, Consell Valencià de Cultura y Escola Valenciana, Federació d’Associacions per la Llengua.


Cuenta con el apoyo de las universidades valencianas, los sindicatos, PP, PSPV, EU, ERC, el sindicato STEPV, el Gremi de Llibrers... los mismos organismos que encontramos en todos los saraos pancatalanistas que se organizan en nuestra tierra.


Este vez la excusa es la serie de Canal 9, La Alquería Blanca. Cada semana el diario Levante ofrecerá un cuadernillo donde se cuenta de forma novelada el argumento de la serie televisiva. El “valenciano” de los librillos ha sido revisado por los académicos de la AVL, con sólo decir esto ya sabemos por donde van los tiros. Y encima si sabemos que cuenta con la bendición de ERC, PSPV, STEPV y Escola Valenciana, lo mejorcito del pancatalanismo.La editorial Bromera, junto con el Levante, es la gran beneficiada con esta iniciativa ya que recibirá de parte de las administraciones valencianas y del Ministerio una jugosa partida presupuestaria para la edición de estos librillos. La editorial Bromera es la misma que ha abierto una web en Internet con varias editoriales catalanas para la venta online de libros en catalán, Josep Antoni Fluixà, el director de la Fundación de esta editorial siempre ha promovido la unidad de las lenguas, evidentemente el poder vender sus libros en Cataluña es toda una ventaja para esta editorial.


La utilización de La Alquería Blanca supone una estrategia totalmente estudiada, hacer ver que los protagonistas de la serie, personajes “del pueblo llano” utilizan palabras, verbos y expresiones propias del catalán como “amb”, “aquesta”, “nosaltres”.... es ofrecer una versión distorsionada de la realidad con el fin de engañar al lector y que asuman inconscientemente que el idioma valenciano “de poble” ha utilizado estas palabras que tan raro sonarían para los verdaderos protagonistas si fueran de carne y hueso.