Con
independencia de que creamos o no firmemente en su culpabilidad
y de las resoluciones judiciales que en su día recaigan,
el procedimiento judicial es, en si mismo, un auténtico
escándalo que debería de abochornar al ministro
del ramo, al conseller de justicia de la Comunitat Valenciana,
al Fiscal General del Estado, al Consejo General del poder
Judicial y a los Consejos Territoriales de Colegios de Abogados
y de Procuradores de toda España.
La Justicia no sólo como estructura del estado, sino
como principio ético y constitucional, pilar básico
de la democracia y del estado de derecho, tiene en el "Caso
Fabra" una herida por la que supuran agravios,debilidades,
miedos y privilegios que están causando una alarma social
que nos deja a los españoles con la boca abierta al ver
como esa justicia puede ser tan maleada en función de
quien sea enjuiciado.
Fabra, miembro de una casta dirigente que se ha perpetuado en
el poder de Castellón desde principios del siglo pasado,
está imputado por supuestos delitos de tráfico
de influencias, cohecho y negociaciones prohibidas e investigado
por supuestos delitos contra la Administración Pública
y fraude fiscal desde hace varios años sin que ninguno
de los jueces que han pasado por el juzgado de Instrucción
de Nules hayan podido concluir ni si quiera la fase previa al
procedimiento oral.
Renuncia tras renuncia, hasta 8 magistrados han ido "cayendo"
ante la mirada atónita de los ciudadanos de Castellón
y de los medios de comunicación que simplemente se han
limitado a dejar constancia de este escándalo sin que
ninguna instancia gubernamental, y mucho menos la autonómica
valenciana, haya hecho nada por resolver esta grave situación.
Fabra, que amenazara gravemente al Diputado y ex alcalde
de la localidad castellonense de Alcora, Javier Tomas Puchol
en un clima por este calificado de corrupción generalizara
en esa provincia, provocó que Tomas abandonara las filas
populares e ingresará en Coalicio Valenciana como parapeto
y defensa de las invectivas del controvertido presidente de
la Diputación de Castellón.
Pero Fabra esto nunca se lo perdonó ni se lo perdonará
ni a Javier Tomás ni a Coalicio Valenciana y ya
advirtió que en algún momento llegaría
la hora de su venganza.
Al parecer su venganza ha sido ya archivada sin cargo alguno
contra los amenazados. Ahora ya sólo queda por dilucidar
cuando va a comparecer realmente Fabra ante la justicia para
responder, en su caso, de los gravísimos delitos que
se le imputan.
enlace1.:
carta del socio de Fabra a este: http://www.losgenoveses.net/Los%20Asuntillos/Caso%20Fabra/cartadenuncia021203.gif
enlace 2: clan de los Fabra: http://www.losgenoveses.net/Los%20Asuntillos/Caso%20Fabra/elclandelosfabricios.html