Cuentan
los anales de la historia, que los judíos conversos eran
los cristianos más enfervorizados, los primeros en rasgarse
las vestiduras y los que con mayor ahínco cantaban en
la misa dominical, tenían que demostrar que eran más
cristianos que el Papa de Roma. El señor Eliseo Climent
como buen converso catalán, es una autoridad en asuntos
monetarios. La “pela es la pela” y ahora que el
grifo de Carod empieza a gotear tendrá que buscar sus
subvenciones en otros caladeros.
Es que los efectos de la crisis económica están
haciendo mella en las aportaciones de ERC a ACPV por medio de
la vicepresidencia de la Generalitat de Cataluña.
Así la semana pasada se anunciaba que Eliseo se va a
beneficiar de 300.000 euros pactados entre el PSOE y ERC en
una enmienda transaccional presentada por los catalanes a los
Presupuestos Generales del Estado. El entramado de Eliseo Climent
es la entidad que de forma más activa y constante está
transmitiendo la independencia de la entelequia denominada «Países
Catalanes» en tierras valencianas.
Eliseo, uno de los fundadores del socialismo valenciano, también
cuenta con el apoyo de Montilla, el líder del PSC, a
través del departamento de Presidencia, ha tomado el
relevo de Carod con sus aportaciones a ACPV.
Así el 25 de enero del año en curso se aprobaba
una partida para ACPV por valor de 130.000 euros con la finalidad
de promover «actividades culturales dirigidas a promover
y difundir la lengua, la cultura y la historia catalanas»
en el ámbito de la Comunidad Valenciana. En el mismo
paquete de ayudas, se establece una subvención de otros
430.000 euros dirigida a Edicions del País Valencià,
SA, con el objetivo de contribuir a la «difusión
de la lengua y la cultura catalanas a través del semanario
«El Temps».
También el señor Montilla le ha regalado a Eliseo
una ayuda por importe de 3,22 millones euros a la Institució
Cívica i del Pensament Joan Fuster, otra pieza del entramado
catalanista, para de hacer frente a los “gastos derivados
de la compra y rehabilitación del edificio El Siglo”
en el corazón de Valencia.
Ante todo este baile de cifras millonarias, el PP sólo
se preocupa por la postura del PSPV y exige que Alarte se pronuncie.
Eso sí, el PP es más valencianista que nadie y
le faltó el tiempo a Vicente Rambla, para advertir que
el Gobierno valenciano «no va a permitir que las iniciativas
de ERC tengan ninguna incidencia en la Comunidad y mucho menos,
que nos tenga que decir cómo desarrollamos la autonomía
lingüística y la promoción del valenciano».
Pero si ya lo están haciendo gracias a la AVL.