EDITORIAL
 
La torpeza de Camps en Madrid
 

El gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ya ha cumplido un año de gobierno de su segunda victoria electoral y previsiblemente no será la última ante la torpeza, falta de liderazgo y de principios del Partido Popular de Mariano Rajoy.

Todos los ciudadanos estamos sufriendo las consecuencias de la inacción gubernamental en plena crisis económica ante una errática política económica del tándem Zapatero-Solbes basada en un controvertido plan de inversión municipal que ha dejado al gobierno sin ningún margen de maniobra tras dilapidar el superávit de los años de bonanza.

Una situación económica que está afectando especialmente a la Comunidad Valenciana debido a la falta de un partido propio que verdaderamente vele en Madrid por los intereses de los valencianos. Por muchas fotos que se haga Francisco Camps en la Moncloa, lo cierto es que no ha habido ningún avance en financiación autonómica. Camps no ha conseguido que se reconozca el millón de habitantes valencianos que siguen sin ser admitidos a la hora de ejecutar las transferencias estatales. Y todavía peor, las inversiones que crecen en el resto de España, descienden en Valencia en 16 millones de euros.

Pese a los anuncios publicitarios constantes del Consell en los informativos de Canal 9 sobre los miles de millones gastados en inversión, el paro ha aumentado de forma dramática a una media de 200.000 personas al año. Y la Comunidad Valenciana será de las últimas en recuperar el empleo perdido.

Gracias a la torpe actuación de Camps en Madrid el derecho civil foral mantenido en la ley de Régimen Económico Matrimonial sigue bloqueado en los tribunales, la financiación para políticas de inmigración se ha reducido en un 30% y se han centrado en pagar los subsidios por desempleo a la par que aumentan los inmigrantes ilegales llegados a Canarias en patera y trasladados a Valencia en vuelo charter.

El PP valenciano no denuncia la financiación del idioma catalán en la Comunidad Valenciana a través de los Presupuestos Generales del Estado con las millonarias subvenciones al entramado de ACPV, sólo se ha preocupado en exigir la legalización de TV3 reclamando para ello un «multiplex» adicional a Industria.

Un PP valenciano que no es sino una pieza más de un partido nacional que atiende a sus intereses globales y por eso estamos sufriendo una caótica política hídrica, con unas carencias que afloran con cada periodo de sequía. El PP central y el PSOE han empezado a sentar los cimientos para poner fin al Tajo-Segura. Eso sí, Camps intentará lavar su imagen acudiendo a la manifestación de Murcia contra el fin del trasvase ¿Llevará un traje de Milano?