EDITORIAL
 
El paripé de Camps y Rambla
 

El Congreso (nacionalistas y PSOE) ha aprobado la moción de ERC para que las emisiones de TV3 sean legalizadas en tierras valencianas y que para este fin se adopten los acuerdos técnicos y legales necesarios. Una moción que se fundamenta en la unidad de las lenguas catalana y valenciana y que habla de “espacios de comunicación que faciliten la reciprocidad de emisión entre territorios que comparten un mismo sistema lingüístico”, según el compromiso asumido por el Gobierno con la ratificación de la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias o Regionales. Una Carta Europea que no reconoce la existencia de la lengua valenciana gracias a los dictámenes de la AVL impuesta por el PP que una y otra vez reducen al idioma valenciano a un dialecto del catalán.

Una moción aprobada a instancias del nacionalismo catalán que se basa en la unidad de las lenguas y que la Generalitat Valenciana valora muy positivamente. En TV3 no se reconocen las señas de identidad del pueblo valenciano, se habla abiertamente de “països catalans”, se nos denomina “país valencià”, se nos impone el idioma catalán.... y el PP encantado con la legalización de las emisiones. Vicente Rambla sólo está preocupado por la fecha de la concesión del tercer múltiplex con el que poder conseguir nuevas licencias televisivas a sus empresarios amigos. Cómo las 13 licencias concedidas al entramado de Orange Market que está siendo investigado por corrupción.

Lo único que le preocupa al PP, no es que una televisión que no respeta a los valencianos se sintonice en Valencia, lo que le preocupa es que la legalización de TV3 le cueste cuatro canales, es decir un múltiplex entero de TDT. Sólo de esta forma sería posible que la totalidad de la oferta televisiva que la corporación catalana mantiene en la actualidad, TV3, Canal 33, el canal de noticias 3/24 y el de entretenimiento K/300 con lo que el PP no podría repartir nuevas licencias de TDT. Aquí está la clave del problema y las afirmaciones de Rambla en defensa del idioma valenciano son un mero paripé.

Por mucho que salga Camps diciendo sobre la homologación de los títulos en catalán para Valencia que "el día que haya una homologación total serán otras autoridades las que decidirán sobre la lengua del pueblo y del sentimiento valenciano". Pero señor Camps si esa homologación ya existe y se basa en el decretó de la AVL que ustedes nos impusieron.


Aunque salga a la palestra el vicepresidente y portavoz del Consell, Vicente Rambla, para decir que es "inadmisible que los socialistas a nivel nacional consideren a la Comunitat y a Cataluña un lugar en el que se comparte la misma lengua", es un mero paripé. Lo que está en juego y le preocupa a Rambla es un nuevo múltiplex, el rechazo momentáneo del PP a la unidad de las lenguas que esgrimen ERC y el PSOE es sólo el pretexto para conseguir la concesión de los nuevos canales.Una palabrería vacía y electoralista cuando a la vez el grupo popular en el Senado, Chiquillo incluido, está votando a favor de una moción de CiU para la legalización de TV3. Si es “un compromiso con nuestra historia y futuro” como afirmaba el president, señor Camps, empiece por cerrar el chiringuito de la catalanista AVL.