Mientras Rajoy
espeta a Zapatero el no saber pronunciar la palabra "crisis";
crecemos en pocos meses en 400 mil parados y se barruntan cifras
cercanas al millón y medio de aquí a un año;
mientras los índices de mora bancaria se disparan y las
ejecuciones hipotecarias se multiplican; aquí, en esta
bendita tierra valenciana, la mas endeudada de toda la nación
fruto del despilfarro y la mala administración popular,
hemos tomado la decisión de cambiarle los Audis a nuestros
políticos de las Cortes Valencianas.
En el palacio de Benicarló, sede plenaria de nuestra
autonomía donde conviven los 99 padres y madres de la
patria, no saben de crisis ni de déficits. Las Cortes
Valencianas es la única administración autónoma
que goza de una salud económica y que todos los años
arroja unos sobrantes presupuestarios que deberían de
servir de sonrojo a todos los partidos PP, PSOE, EU y BLOC,
que se hinchan hasta el hartazgo de malgastar dinero público
de unas arcas que son las mas endeudadas de toda España.
Mas de 200 millones se van a gastar ahora en renovar la flota
de Audis: 2 para la presidenta, 4 para los portavoces del PP,
4 para los del PSOE y dos para los escoltas. A mas de 100 mil
euros por coche.
Y no es este ni el primero ni será tampoco el último
escándalo que protagonicen los miembros de esta casta
política valenciana que, como premonizara Galdós
en el epílogo de sus Episodios Nacionales, tejen y destejen
a su antojo la telaraña de sus intereses personales y
de partido en la sede de la soberanía autonómica.
Precisamente las Cortes Valencianas, la casa de todos estos
nuevos cortesanos, ha llenado páginas de portada con
sucesivos escándalos económicos donde el despilfarro
en obras suntuosas o, simplemente en el mas vulgar y vergonzoso
reparto personal de pensiones y finiquitos multimillonarios,
hace que nuestra Asamblea autonómica lidere los rankings
de sinvergonzonería y obscenidad política.
Se han gastado 700 millones de pesetas en una sala de prensa
con 30 sillas y 300 millones en un comedor privado para
sus señorías, ambas obras (estas y todas) adjudicadas
por Julio de España (PP) a la sociedad Mayve SA
(MAGRANER Y VELASCO) vinculada a dos conocidos constructores-promotores
y uno de ellos notario de Benidorm (Antonio Magraner) amigos
del Sr. Zaplana y vinculados a las empresas y negocios comunes
de la familia Barceló-Puchades, tambien de Benidorm.
Se han autoadjudicado un derecho de finiquito o despido
por fin de legislatura y un derecho de paro vitalicio que nos
va a costar a los valencianos mas de 8 mil millones de pesetas
con lo que nuestros patricios no sólo estarán
bajo la cobertura del sistema general social que tenemos todos
los españoles sino que ellos, por mor de ser de "su
clase" lo tendrán duplicado y multiplicado. Y ahora,
mas coches.
Ya no estamos en que se están repartiendo el dinero a
manos llenas, es que lo hacen con una desvergüenza y a
plena luz del día que lo que nos revela es que esta sociedad
se encuentra absolutamente indefensa ante este tipo de pillería
oficial. Los sindicatos de los trabajadores de las Cortes, tambien
"de clase", tienen un convenio colectivo cargado de
sospechosos y suculentos "complementos" por todo,
y que a sus compañeros de la intersindical debería
de caérseles la cara de vergüenza por permitir que
los tengan amordazados a base tambien de compartir con ellos
parte de los privilegios que tienen nuestros diputados. Ser
funcionario en las Cortes es un auténtico "chollo".
Y los medios de "incomunicación" tambien cobran
su soldada para que lo que está pasando en las Cortes
Valencianas, pues eso, pase, pero desapercibido.
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