EDITORIAL
 
La senyera "amb blau", bandera nacional del País Valencià (sic))
 

Ciertos sectores del catalanismo cercanos al Bloc están intentando implantar la tesis de la reivindicación de la Real Senyera como bandera nacional de lo que ellos llaman “País Valencià”. Una estrategia mantenida por catalanistas como el castellonense Pau Viciano o Ferran Garcia-Oliver y que parece contar con el apoyo y beneplácito de Eliseo Climent.

Con esta nueva estrategia política se intenta sortear el rechazo que suscita en el seno de la sociedad valenciana la sustitución de la cuatribarrada aragonesa por la tradicional Real Senyera. Fruto de este nuevo posicionamiento son las senyeras “en blau” que hemos visto en manos de catalanistas y hasta la presencia de la Real Senyera en actos de apología del catalanismo realizados en Cataluña.

El último intento de esta nueva estrategia del nacionalismo catalanista es el libro de Viciano, “Barres i corones”, financiado por Eliseo Climent y en el que se siguen afirmando las mentiras típicas del catalanismo, que la bandera de los valencianos es “l’ensenya de les quatre barres” y que la Senyera coronada tiene su origen en la segunda mitad del siglo XIX (en 1876). El libro no es más la continuación de las tesis clásicas de Pere Maria Ortsm autor del infumable “Història de la Senyera al País Valencià”Para llegar a esta conclusión el autor ha confesado que ha tenido que dejar de lado los portulanos del siglo XIV y XV porque “son una solución gráfica” (El autor se olvida deliberadamente que estos representaban la senyera valenciana coronada y con una franja azul, como el portulano de 1440, realizado por un anónimo mallorquín y conservado en Florencia, o la documentación municipal del Ayuntamiento de Valencia del siglo XVI que habla de la tela azul necesaria para confeccionar la Real Senyera).

Pero tras afirmar que la Real Senyera es un invento de Teodoro Llorente en 1876, Viciano cambia el discurso tradicional del catalanismo y asegura que la utilización de la cuatribarrada por los catalanistas valencianos procede de las tesis de Fuster expuestas en su panfleto “Nosaltres els valencians”. Y que ahora el nacionalismo catalanista tiene que volver a utilizar la Real Senyera, para que no se convierta en “un símbolo secuestrado por los blaveros”.

Los sectores más duros del catalanismo y próximos a ERC ya se han mostrado contrarios a esta nueva estrategia y han arremetido contra las teorías de Viciano afirmando que la cuatribarrada es la enseña, sin discusiones, de la zona de cultura y habla catalana. A los que verdaderamente enarbolamos y defendemos nuestra Real Senyera con el mayor de los convencimientos no nos darán gato por liebre. Ya estamos acostumbrados a que el PP utilice la Real Senyera de cara a la galería.