Con
ocasión de las últimas elecciones autonómicas
y municipales de mayo de 2007, el Partido Popular de la Comunidad
Valenciana esgrimió como uno de sus peones de batalla
la falta de agua que padece nuestra tierra. Rita Barberá
o Francisco Camps desde su tribuna en la Plaza de Toros y mientras
esgrimían una senyera vociferaban lo de “agua para
Valencia”. El público, encantado, aplaudía
pidiendo las orejas y el rabo para los toreros populares. Y
la respuesta del PP a sus enfervorizados votantes que les dieron
la mayoría absoluta no fue otra que evitar incluir el
trasvase del agua del Ebro en su programa electoral de ámbito
nacional en 2008.
Pero los valencianos somos así y en la Comunidad Valenciana
votamos otra vez a favor del PP por mayoría en agradecimiento
a retirar los trasvases de su programa.
Camps ya no engaña a nadie cuando sale a la palestra
pública de sus medios acólitos para hablar de
la necesidad de agua del campo valenciano o que planteará
ante el Constitucional la invalidez de los Estatutos que derogan
los trasvases. La realidad es que los diputados valencianos
del PP votaron a favor de Estatuto de Aragón en cuyo
artículo 17 se prohíben las transferencias de
aguas desde el Ebro y ahora lo han hecho por el Estatuto de
Castilla-La Mancha que prohíbe el trasvase Tajo-Segura,
tan necesario para los regantes alicantinos.
¿Qué les van a decir a sus votantes los diputados
del PP de la Comunidad Valenciana que se han pasado cuatro años
espetando al PSOE por dejar a nuestros campos sin agua y ahora
son ellos mismos y sus compañeros de partido los que
dinamitan tan necesario trasvase? Pues nada, sólo 2 diputados
del PP de Murcia han sido fieles a sus ciudadanos y han votado
contra el fin del trasvase, los valencianos han seguido todos
como corderos las órdenes de Madrid, aunque el coste
sea la ruina de miles de agricultores.
Lo triste es que la imagen de los diputados valencianos poniendo
fin con su voto al trasvase no se verá en la ruinosa
Canal 9 y sólo se leerá de tapadillo en los medios
de comunicación valencianos narcotizados con la nueva
campaña de la Generalitat Valenciana “Som CV”
que les reportará cuantiosos beneficios publicitarios.
¿Y la gente de a píe? Seguirá pensando
que toda la culpa es de Zapatero que niega el agua a los valencianos
y el PP conseguirá otra mayoría absoluta sólo
con ondear la senyera en la Plaza de Toros.