Uno
de los temas que más polémicas han suscitado y
críticas por parte de la oposición es la política
de “grandes eventos” que ha seguido y está
siguiendo el Partido Popular en la Comunidad Valenciana.
A pesar de la acuciante crisis económica y la total descapitalización
de la Generalitat Valenciana, el PP, en boca de Vicente Rambla,
vicepresidente primero del Consell, ha garantizado que su partido
seguirá con su política de grandes proyectos,
“tan necesarios para la Comunitat Valenciana".
Sin embargo, la difícil situación económica
de la Generalitat Valenciana le está llevando a “bajar
el listón” de sus grandes eventos, el último
ejemplo el acondicionamiento de la Ciudad de las Artes y las
Ciencias para acoger la prueba hípica de la Global Champions
Tours, que sólo costó a los valencianos 400.000
euros, (377.000 euros como patrocinador y 3.326 euros para la
limpieza) una cantidad considerada una “ganga” para
la dirección del PP.
Teniendo en cuenta que la competición sólo duró
un fin de semana, la asistencia de público debido a las
escasas gradas y su situación fue muy minoritaria y su
seguimiento televisivo, una competición hípica,
fue escaso. ¿Cual fue la gran repercusión social
del acto hípico, sin contar una página del Hola?
¿Y el beneficio para los valencianos de que tanto habla
el PP?
Los grandes eventos de la Comunitat Valenciana como la America's
Cup, la Fórmula 1, la salida de la Volvo Ocean Race o
el Master de Golf de Castellón han tenido una escasa
repercusión real en la economía valenciana. No
han supuesto ningún tipo de freno a la actual destrucción
de empleo de la Comunidad Valenciana e incluso cuando la cifra
de desempleados se redujo el mes pasado en el resto de España,
subió en casi 1000 parados más en la Comunidad
Valenciana.
El único éxito de los “grandes fastos”
del PP es su resultado electoral, ni la supuesta trama de corrupción
del caso Gürtel ha podido frenar el rodillo electoral del
PP como se ha comprobado en las pasadas elecciones europeas.