El
jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, está garantizando a catalanes y andaluces que
sus comunidades serán las que mayor volumen de inversión
pública reciban de los Presupuestos Generales del Estado
en los próximos años.
Así Zapatero le prometió a José Antonio
Griñán, presidente de la Junta de Andalucía,
un nuevo modelo de financiación autonómica y a
que su comunidad va a continuar siendo la que reciba mayor volumen
de inversión pública de toda España.
El día anterior y en Barcelona, Zapatero también
le aseguraba a Montilla que Cataluña tendrá una
financiación por encima de la media española.
De regalo Montilla recibió el nuevo modelo de gestión
aeroportuaria “descentralizado“ que otorgará
a la Generalitat catalana la competencia de los aeropuertos
y una nueva terminal para El Prat.
Estas promesas de Zapatero van a costar unos 9.000 millones
de euros adicionales que el Gobierno transferirá del
Estado a las arcas autonómicas, especialmente de catalanes
y andaluces. Un gasto extraordinario que pasará a engordar
el enorme déficit público.
Como siempre, los perjudicados serán los contribuyentes
y especialmente contribuyentes como los valencianos que veremos
un escaso porcentaje de estos 9.000 millones de euros.
En Valencia el PP sólo se contenta con lamentar la política
de Zapatero y decir a los valencianos que con Rajoy en el Gobierno
los valencianos viviríamos mejor. El Consell ha fijado
su petición en 1.200 millones sobre los 9.000 millones
extraordinarios, una cifra que no se podrá atender tras
pagar las exigencias de las otras comunidades de mayor peso.
Los valencianos no suponemos un problema para Zapatero, nuestro
meninfotisme nos hace pagar y estar calladitos. Sólo
sabemos votar a un PP que no consigue ni un duro ni una infraestructura
de Madrid ni cuando gobernaba Aznar. Y lo del PSPV ya es de
risa.
Somos la comunidad autónoma peor tratada en financiación
per cápita de toda España. Hemos perdido 2.507
millones por no haber exigido la adecuación del aumento
de población al sistema de financiación e incluso
recibiremos 150 millones de euros menos respecto a la cantidad
prevista en los presupuestos del Consell de 2009, el Consell
intuyó que recibiríamos 666 millones y hemos recibido
516 millones. Una imprecisión de la Generalitat que se
traducirá en un incremento del déficit valenciano.
El Gobierno central no está haciendo un ejercicio de
responsabilidad y en lugar de fomentar la contención
está aumentando el dispendio de algunas autonomías.
Como siempre, quien tiene que apretarse el cinturón son
los ciudadanos y las empresas. Y encima nos suben los impuestos.