Según
la mitología catalanista, entiéndase mitología
desde su vertiente imaginaria y anacrónica, la llamada
“Flama del Canigó”, es el símbolo
de la unidad de los “països catalans”.
Según esta mitología inventada y mantenida por
el pancatalanismo, la noche anterior a San Juan se enciende
una hoguera en la cima del Canigó con madera procedente
de todos los rincones de los “países”. Este
fuego originario es el que enciende una serie de antorchas que,
a manera de la llama olímpica, debe ser transportada
a todas las poblaciones de cultura catalana como símbolo
de la “unidad” de los “países”
para encender las hogueras de la noche de San Juan.
El pancatalanismo eligió el Canigó, macizo montañoso
de los Pirineos situado en el Rosellón por que fue considerada
la montaña más alta de los Pirineos debido al
brusco desnivel que la separa de la llanura del Rosellón.
Y como siempre volvieron a meter la pata pues con sus 2.784
metros está muy lejos de ser la cima más alta
de los Pirineos
Pues esta costumbre “tan arraigada” en el sentir
de los “països catalans” fue inventada por
un francés en 1955 como un reclamo turístico para
su pueblo. En 1966 fue copiado por un catalanista de paso que
decidió llevarse una de las hogueras a Vic. Y así
hasta llegar el auge actual del pancatalanismo que necesita
dotar a su imaginario de una tradición y folclore que
no existe.
Los pancatalanistas de ACPV ya están planeando una ruta
por el “país valencià” para llevar
la “flama” por tierras valencianas. Su excusa es
identificar la fiesta de las hogueras de San Juan como una fiesta
identitaria de los “países”.
Se olvidan del pequeño detalle de que las hogueras es
una festividad muy antigua en la que se celebra la llegada del
solsticio de verano en el hemisferio norte cuyo rito principal
consiste en encender una hoguera. Una tradición milenaria
anterior incluso a la invasión romana. Esta fiesta se
celebra en muchos puntos de Europa, aunque está especialmente
arraigada a España, Portugal (Fogueiras de São
João), Noruega (Jonsok), Dinamarca (Sankthans), Suecia
(Midsommar), Finlandia (Juhannus) y Reino Unido (Midsummer).
También son importantes las Fiestas de San Juan en Castilla
y León, en Punta del Hidalgo, en la Isla de Tenerife,
en Vejer de la Frontera (Cádiz) y en muchas otras poblaciones
de España.
Pero no,
para el ideario pancatalanista, para ellos es una fiesta exclusiva
de los catalano-parlantes:
“Atès que els focs de Sant Joan s’han
celebrat des de fa segles arreu dels territoris de parla catalana,
des del nord dels Pirineus fins al sud del País Valencià,
passant per les Illes Balears, la Franja, Andorra i l’Alguer.
Atès que els focs de Sant Joan, encesos amb la Flama
del Canigó des de 1966, han contribuït com cap altra
festa a conservar i transmetre les tradicions pròpies
de la nostra nació.Atès el fet que la festa de
Sant Joan, arrelada en la major part dels territoris que conformen
els Països Catalans, pot contribuir a recuperar el sentit
de nació d’una comunitat històrica com a
símbol d’esperança.
Per tot això que hem exposat, EL PLE D’AQUEST AJUNTAMENT
APROVA:
Primer. Donar suport a la iniciativa de reconèixer oficialment
la festa de Sant Joan com a Festa Nacional dels Països
Catalans.
Segon. Demanar als governs dels respectius territoris de
parla catalana que prenguin en consideració la iniciativa
de declarar la festa de Sant Joan com la Festa Nacional dels
Països Catalans, ja que és una tradició popular
arrelada en una de les tradicions més antigues d’aquests
territoris; i que emprenguin, així mateix, les accions
necessàries per fer-la efectiva.