Visto
lo visto, mejor que ganar el euromillón es ser nombrado
diputado autonómico en las Corts. Y ya no hablamos de
las invitaciones a restaurantes de lujo, chivatazos y regalos
sospechosos del “mundo empresarial”, hablamos de
las ventajas oficiales que tienen los señores diputados
por el mérito exclusivo de ser diputado.
Así lo señores diputados con coche oficial tienen
todas las aceras, carriles EMT, plazas de minusválidos
y similares reservadas permanentemente a su disposición.
El resto de los diputados reciben una tarjeta gratuita de aparcamiento
a cargo de Les Corts Valencianes. Ni siquiera está restringida
de lunes a viernes, que es cuando se desarrolla la actividad
parlamentaria, también la pueden usar los fines de semana,
prestarla a familiares o conocidas o si gustan, venderla por
ebay. Con lo que es lógico que entre PP y PSPV se hayan
gastado más de 9.000 euros en este concepto sólo
en el mes de Febrero.
No sólo tienen parking gratis, también se le subvenciona
el menú de la cafetería que cuesta 4,5 euros gracias
a la subvención millonaria de la Cámara en una
renovada cafetería de 1,6 millones de euros que ofrece
cafés a 30 cts, pero sólo a los señores
diputados.
Y tras pasar cuatro años por este “calvario”
de nóminas con muchos ceros, llegan los finiquitos millonarios.
Por ejemplo el diputado José Cholbi recibirá 138.000
euros por su paso por las Corts. Claro, Cholbi ha alegado que
el finiquito es un derecho legal como cualquier trabajador al
que no puede renunciar, pobrecillo.
Y para que trabajen mejor, se ha sacado a concurso la construcción
de un nuevo edificio para los grupos parlamentarios con un coste
inicial de 10,5 millones de euros. Que nuestros diputados necesitan
mucho espacio para sus grandes despachos.