EDITORIAL
 
Todos quieren ser valencianistas
 

El diario El País ofrece hoy en su edición local un titular bastante engañoso “El Bloc relaja el nacionalismo y opta por todo el valencianismo”. Como ya descubrió el Partido Popular, que a la hora de onejar la senyera no les gana nadie, todo el mundo quiere apuntarse a eso del valencianismo. Pero cómo puede ir de valencianista el Partido Popular que negoció con Jordi Puyol la instauración de la catalanista Academia Valenciana de la Lengua o el Bloc Nacionalista, que no es sino la sucursal valenciana de CiU.


Pues resulta que sí, que ahora el Bloc, el mismo que invita a Artur Mas a visitar la casa de Fuster y recorrer lo que ellos dicen “País Valencià” se plantea un congreso con el lema “Més país, més valencià”. (Sí quitamos el més del lema queda lo de siempre, país valencià).


Según dice Enric Morera, "Hace diez años sumamos a los nacionalistas, ahora sumamos a los valencianistas". ¿A qué valencianistas se referirá Morera? Si son valencianistas nunca podrían sumarse al Bloc. A estas alturas de la película y tras la extinción de Unió Valenciana, cualquiera sabe que el único partido que ha hecho del valencianismo su rango identitario es Coalicio Valenciana.


Josep Molero, concejal en el Ayuntamiento de Silla, nuevo secretario de Organización del Bloc indicó que el «debat sobre els símbols està superat perquè allò realment important són les propostes». Pues claro que está superado, no se aceptan los símbolos tradicionales del pueblo valenciano por blaveros y ya está. Eso sí, la cuatribarrada volvió a estar presente en la rueda de prensa del acto de presentación del Congreso. Un congreso que volverá a contar con una representación de CiU. ¿Por qué sólo de CiU?


Así que el Bloc realizará su V congreso este fin de semana y Morera repetirá en la presidencia de la formación nacionalista. El mismo Morera sale en el diario Levante afirmando que “promoverá una mayor apertura para hacer del Bloc la casa del valencianismo". Pues seguramente el verdadero valencianismo no querrá entrar en esta casa ni de visita. Aunque siempre hay gente que le gusta entrar por la puerta de atrás.