EDITORIAL
 
El olimPoPo de Camps y Cía.
 
 

Hace tiempo, mucho tiempo que se les veía venir; tal vez desde que ganaron las últimas elecciones autonómicas. El Sr. Camps, el Sr. Rambla, el Sr. Costa, y toda su larga camarilla, esos señores valencianos que hablan y escriben en catalán y lo que es peor, nos quieren obligar a los demás a que hablemos y escribamos en catalán. Estos señores que desde el 27 de mayo del 2007 han ido endiosándose a pasos agigantados, apareciendo ahora como superhéroes, elementos de culto y adoración, convirtiéndose en seres intocables y superiores a todos los demás, estos señores son los que nos gobiernan, los que deben velar por nuestros intereses, los que deben de gestionar la economía valenciana, y ¿lo hacen?.

La economía de las familias valencianas se encuentra cada vez en un estado más precario. Son muchos a los que ya les es imposible llegar a fin de mes, y son muchos más a los que les cuesta tener la cuenta bancaria saneada, ya no con saldo, sino sin números rojos tras haber hecho frente a todos los pagos mensuales y a algún que otro imprevisto de última hora. Eso por no hablar de las familias que diariamente se están quedando sin el sueldo de alguno de sus miembros.


Y, ¿qué hacen al respecto los dioses del PP?, La respuesta es muy sencilla. Subir los sueldos de los diputados, invitar a comer a Ecclestone, ir por la tarde a los toros, etc, etc, etc. Toda una serie de medid
as muy drásticas para afrontar la crisis y sacar a las familias del atolladero.


Por lo visto estos que se creen dioses del olimPoPo y señores absolutos de la Comunidad Valenciana, aplican el cuento de “ande yo caliente y ríase la gente”, sin importarles, lo más mínimo, lo que les pasa a aquellos que, no hace tanto, engañaron para que les dieran los votos y colocarse en sus poltronas a cargo del erario público.


España entera está en crisis, y Valencia más, pero sus políticos siguen cobrando todos los meses sueldos astronómicos con los que vivirían muchas familias un año entero.


Estos señores han perdido la vergüenza, si es que alguna vez la han tenido, y ya no se esconden para gastarse nuestro dinero, el de todos los valencianos, que tanto nos cuesta ganar. Aquellos que en su día dijeron que tenían las manos limpias, ya se les está viendo el plumero y no es que las tuvieran limpias sino que llevaban guantes y debajo de los guantes puede aparecer de todo.