Juan
Vanrell / ¿Se
puede rejuvenecer?. Biológicamente, queramos o no, cada
día sumamos un día más a la contemplación
y goce de la grandeza de la Creación Divina, si bien,
por otra parte, le restamos uno al cómputo de cada cual
para la vivencia activa de esta contemplación esplendorosa.
Es imposible borrar la fecha real del nacimiento; no obstante,
puedo aseguraros que es posible rejuvenecer anímicamente.
Me pasó a mí la pasada noche del día 29
de mayo. Me sentí nuevamente veinteañero, al verme
rodeado de una juventud valenciana tan auténtica, tan
intrépida, tan creativa, tan feliz, como es la juventud
maravillosa del GAV.
Me descubro emocionado ante esta pléyade de chicos y
chicas de excepcional fortaleza mental y de admirable belleza
interior. Tienen un compromiso sagrado con la tierra que les
vio nacer: ¡SALVAR “EL ALMA” DE SU TIERRA,
SU LENGUA!.
Yo ya sabía que el GAV, con su magnífica organización,
me ofrecería un digno homenaje en la entrega de este
Premio -que me honra de verdad- “PREMI LLEALTAT 2009”.
Lo hizo con gran señorío y solemnidad cuando entregó
este Premio a mis admirados Ricardo García Moya y Anfos
Ramon, a los que tuve el honor de asistir. Pero el afecto con
que me acogieron todos y el entusiasmo que me brindó
esta maravillosa juventud valenciana me dejó abrumado.
Aún estoy sobrecogido y emocionado.
Este calor juvenil, tan bello, tan espontáneo, tan sincero,
hizo que volviera a sentirme aquel joven intrépido de
mis años lasalianos en Mahón, que, en mayor abundancia,
me hizo revivir la agradable adhesión del Teniente General
Alejandre Sintes, al que preparé para el examen de ingreso
en el instituto mahonés el año 1950. Entonces,
además de dar clase, derribaba obstáculos absurdos
y vencía dificultades increíbles para poder federar
el equipo lasaliano de baloncesto. Tenía todo el apoyo
de los jóvenes mahoneses, hace ya 60 años. Este
apoyo decidido lo reviví en Valencia la noche deslumbrante
del pasado día 29.
Todo estuvo perfecto. La organización, la recepción,
el Salón Noble del Hotel Astoria, el menú, la
gran cantidad de asistentes y los parlamentos, todos transidos
de insobornable valencianidad y de ardorosa LLEALTAT a nuestras
irrenunciables señas de identidad, hicieron del acto
UNA NOCHE MARAVILLOSAMENTE INOLVIDABLE.
No me centraré en el buen hacer de Nelo, como presentador;
ni en las muchas cosas bellas que dijeron Miguel Garau, venido
ex profeso de Palma, Juan García Sentandreu, alma de
Coalició, y Manolo Latorre, valioso presidente. Lógicamente
les estoy enormemente agradecido. Pero, voy a centrarme en otros
detalles, bellos y emocionantes, que no se olvidan en la vida:
La insignia de oro del GAV; el Diploma artístico del
“PREMI LLEALTAT 2009”, en cuyo fondo emergen el
Castillo de Bellver y la Catedral de Palma; “les albaes”
que, exultante, me cantó “Pepita, la de Russafa”,
acompañada del verdaderamente impresionante dolçainer
Leto; las aclamaciones entusiastas de las décadas de
jóvenes, uno de los cuales leyó unas cuartillas
que me emocionaron al recordarme “Sa Raconada”,
“es seny” de mis padres, “es caliu”
de la Lengua Balear y mi lucha incesante por la VERDAD de mi
tierra natal, como también por la VERDAD de mi tierra
de adopción, mi querida Valencia. Dijo que yo era un
ejemplo para ellos, terminando con estas inapreciables palabras:
“TOTS MOSATROS SOM EN JUAN VANRELL NADAL”.
Hubo más. Una señora que no pudo asistir me hizo
llegar el regalo de una novela de Malraux, “L’ESPOIR”,
edición limitada “hors de comerce”. Pero
el detalle que me llegó al alma fue el de una encantadora
joven que me entregó una SEÑERA confeccionada
y bordada por su madre: “MI MADRE LA HA BORDADO PARA TI”.
¡¡¡Sin palabras!!!...
Con un beso efusivo a esta SEÑERA y con un beso emocionado
a esta hermosa joven valenciana, REITERO mi sincera, pública
y solemne LLEALTAT a la VERDAD de la Lengua Valenciana, igual
que a la de mi tierra mallorquina.
¡¡¡MOLTAS GRACIS, BONS VALENCIANS!!!