OPINIO
 

Conferencia de un nasciturus

 
 

Juan Vanrell Nadal/ Desde el seno de su madre un “nasciturus” fue el verdadero protagonista de una conferencia impactante. El doctor Bonilla prestó su voz y puso también el prólogo y el epílogo. No en vano este prestigioso Catedrático de la Universidad General de Valencia es maestro y referente internacional en temas de ginecología. Sus libros, sus investigaciones y sus avances ginecológicos son objeto de estudio en muchas universidades y de obligado examen en las cubanas, sin consultárselo.

D. Fernando Bonilla Musoles abrió la exposición: La procreación humana es lo más maravilloso del mundo. De los millones de espermatozoides, que el hombre deposita cada vez en la mujer, sólo uno alcanza la meta del óvulo femenino en un viaje fantástico. Desde esta fusión plena todo es creación portentosa. Todo es prodigiosa multiplicación de células humanas en perenne transformación vital. A las pocas semanas, en el vientre de la madre ya hay la síntesis perfecta de un nuevo hombre o de una nueva mujer, con todas sus características genéticas únicas e irrepetibles… Seguidamente el nasciturus, a través de una ecografía en 4 dimensiones, nos fue explicando su fascinante evolución:

Veis, esto soy yo a las 6 semanas. Éstos son los muñones de mis manos y de mis pies. Aquí están los huequecitos de mis ojos, oídos y boca. Noto si mi madre está tranquila o nerviosa, si ríe o llora…

Ya tengo más de 12 semanas y podéis ver que han aparecido los deditos, que la cabecita ha mejorado con su naricita, ojitos y orejitas. Podéis apreciar todas las características de mi cuerpecito…

Ya tengo más de 20 semanas. Como veis, en pequeñito, soy todo un ser humano. Me muevo en el vientre de mi madre. Como soy traviesillo, le doy pataditas. Pero mi madre no se enfada. Ser madre es lo más grandioso y bello. Le agradeceré toda mi vida su regalo de la vida. Una madre es la verdadera reina de la creación. No concibo que mi madre vaya a cometer la locura de ir a uno de estos centros macabros que extraen los niños del vientre de su madre, los trituran, los tiran a la basura o los venden para cremas cosméticas, todo con la aprobación y la satisfacción monstruosa de una Ministra inhumana. No, mi madre tiene muy claro que su gran DERECHO y su principal honor es ser madre. Por esto seguiré en su seno hasta la hora de salir al exterior y poder ver la carita de la mujer más buena, de la mujer más bella: ¡¡¡MI MADRE!!!... Mientras tanto ella me cobija y me alimenta dentro de sí. Pero yo ya soy igual que todos vosotros, sólo que más pequeñito. Miradme bien: Veréis que aquí río, aquí lloro, aquí estoy enfadado, aquí bostezo, aquí duermo, aquí estoy aburrido, aquí hago gimnasia, aquí hago pis, aquí me desperezo, aquí conduzco un coche, aquí juego con el cordón umbilical, aquí chupo, aquí saco la lengua…

Esto, a grandes rasgos, fue la conferencia fascinante del nasciturus. El catedrático Bonilla puso el colofón, condenando la aberración de la ley del aborto, impuesta por la angelical mocita Bibiana Aído. “¿Cómo puede ser ministra una mujer vacua que, contra natura y contra ciencia, proclama que un feto de 22 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano?. ¡Qué burra es esta ministra!”, exclamó. Ironizó sobre las pandemias de las vacas locas, de la gripe A y otras que habían quedado en nada. La verdadera y peligrosa pandemia para España son las leyes del Gobierno Zapatero… Así terminó la conferencia -tierna y emocionante- del niño aún no nacido.

Recordando esta conferencia magistral, hago las siguientes consideraciones: La primera es retórica. ¿Por qué a la gran figura internacional que es el catedrático Bonilla, que prestigia la ciencia y honra a Valencia, el Sr. Grisolía y compañía le niegan el “Premio Jaime I”?.

En la segunda quiero incidir en esta inmensa labor científica del doctor Bonilla, que pasea orgulloso el nombre de Valencia y de España por todas las universidades importantes de Europa, Japón y América. Es un verdadero ejemplo de profesionalidad. Me enorgullezco de haberle preparado en Latín para el examen de Reválida de 4º allá por los años 1960 en el Colegio La Salle de Paterna. Él, con su trabajo serio y su personalidad acusada, ha dejado chiquitos a los que fuimos sus profesores. “¡Comme il faut!”. Es admirable que los alumnos superen a sus profesores. ¡Enhorabuena, Fernando!.

Para terminar debo denunciar públicamente la prostitución semántica hecha a la palabra “DERECHO”. ¡El aborto provocado no es un derecho! Es un atentado a la Naturaleza. Es una ofensa a la Creación. Es un crimen contra la Humanidad. ¡¡¡Una auténtica tragedia!!!... No es asunto de religión, sino de antropología. Lógico que la Iglesia clame contra esta barbaridad antinatural, que destroza la obra creadora de Dios. Porque Dios existe, mal que pese a Zapatero y corifeos. Quien más gráficamente explicó su existencia fue Voltaire, el más anticlerical de su época: “Creeré que Dios no existe el día que me demostréis que a este reloj no lo ha hecho un relojero”. Sí, Dios ha creado el mundo. Dios ha hecho a la mujer y le ha concedido el gran honor de ser partícipe imprescindible en su obra creadora. Así se entienden los bellos versos del poeta hindú R. Tagore: “Cada niño al nacer nos trae el mensaje de que Dios no ha perdido todavía la esperanza en los hombres”.

Como profesor he de denunciar el mal inmenso que se hace a la juventud al engañarles con la mentira infame de que “el aborto es un derecho de la mujer”. Amar a la juventud es educarla en la responsabilidad… El gran mal de la España actual no es la crisis económica, con ser tremenda, sino la CRISIS MORAL. Es inmenso el mal moral que una ministra, ignorante en Gramática y analfabeta en Biología, hace a la juventud. Caerá sobre nosotros la maldición del Profeta: “¡Ay del pueblo que llama blanco lo que es negro, que considera verdad lo que es mentira!”.


 
Juan Vanrell Nadal
Catedrático de Francés
Pte. de la Acadèmi de sa Llengo Baléà