OPINIO
 

Estrategia diabólicamente inteligente

 
 

Juan Vanrell Nadal/ Es innegable que la lengua balear autóctona está extinguida oficialmente, y que también la valenciana está en serio peligro de extinción. Hay dos grandes culpables de todo ello: La estrategia fantásticamente brillante del pancatalanismo y el pasotismo cómodo del pueblo. Esquemáticamente mostraré la estrategia pancatalanista. Es diabólicamente inteligente, porque se basa en la mentira. Y “el diablo, según palabras del propio Jesús, es el padre de la mentira”.

Es un hecho evidente que el ser humano cae rendido ante el poder del dinero. También es evidente que el pueblo vive pacíficamente en su cómoda ignorancia. Esto lo saben perfectamente los estrategas del pancatalanismo y, en consecuencia, sacan un rendimiento fabuloso de esta doble condición humana:

Saben que la gran vulnerabilidad de un pueblo reside en su ignorancia y que, presentándose como la esencia de la bondad y del altruismo, pueden hacerle creer que “la Mare de Déu nòm Juana”, como dice mi amigo Baltasar Pomar Ramis en su libro “EN DEFENSA DE LA LENGUA BALEAR”. Aparentando actuar bajo el manto del bien, el pueblo les creerá sumiso y no les creará ningún problema. Única y exclusivamente podrían crearles serios problemas las personas ilustradas investidas de autoridad. Solamente ellas pueden malograr sus falacias embaucadoras y sus fabulaciones históricas. ¿Cómo impedirlo? Dando dinero y honores a manos llenas. En consecuencia, el pancatalanismo compra voluntades y encumbra a sus adictos. ¡¡¡Qué bien paga Cataluña a sus adoradores!!!

1.- Han conseguido que las universidades estén totalmente rendidas a las teorías dogmáticas del pancatalanismo. Las de Cataluña, reino de Valencia y Baleares (sus ansiados “països”) ya idolatran el catalán y lo pregonan “urbi et orbi”. Los profesores que se han formado en sus aulas salen aleccionados. Si defienden el catalán medran y tienen toda clase de subvenciones. Los que no, están condenados al ostracismo. A un notario de Palma que le hice notar que “adreça, dons, signatura y vacances” eran palabras catalanas que yo jamás había oído de niño, me replicó sonriente: “Vostê emb aquestas idèas no ferà carrera a Mallorca”.

El pancatalanismo ha ido más lejos. Patrocina en todas las universidades importantes de Europa y América un “Departament de Català”. Recién elegido Presidete de la Academia de la Lengua Balear visité varias universidades francesas. En la correspondiente Facultad de Lenguas Románicas expuse detalladamente la falacia que hacía catalán lo que siempre había sido “valencià” en Valencia y “mallorquí” en Mallorca. “¡Incroyable! ¡Pas posible!” era la expresión más oída. Me prometieron que hablarían con “le Département de Catalan” y que me enviarían una carta de apoyo. Aún la estoy esperando… Este sometimiento de los “templos de la sabiduría” a las teorías pancatalanistas, permite a sus agoreros proclamar lo que tantas veces he oído: “Todas las universidades del mundo dicen que valenciano y balear son catalán”. ¿Ignoran los doctos profesores universitarios que Cataluña no existía como tal en 1229 y 1235? ¿Que sólo era la “Marca Hispánica”, propiedad del Rey Francia? Claro que lo saben. Pero, “¡Qué Poderoso caballero es don Dinero!”.

2.- Conseguida la “adhesión inquebrantable” de las universidades, les ha sido fácil conseguir la sumisión de las demás fuerzas constituídas en autoridad:

A) El poder mediático en su casi totalidad defiende o no ataca las fabulaciones pancatalanistas. Tenemos el ejemplo reciente de un idéntico editorial periodístico en 14 diarios catalanes. “Con las subvenciones que recibo por propaganda institucional puedo pagar a la plantilla”, nos dijo hace años un director de periódico balear.

B) Los políticos de toda ideología progresan si se someten a la voluntad del pancatalanismo. Zapatero o Rajoy, si quieren gobernar en 2012, deberán aceptar (y aceptarán) que valenciano y balear son lengua catalana.

C) Los profesores pancatalanistas medran, mientras son marginados los que defienden la verdad objetiva de la Historia y de la Filología.

D) La Iglesia también claudica. Ya conté lo de la “misa en catalán”, impuesta por el Obispo Úbeda. Al respecto, el Alcalde de Calvià, D. Carlos Delgado, me contó que su primera boda civil fue para la hija de un buen amigo, porque el cura se había empeñado en que la ceremonia tenía que ser en catalán. “Desde entonces estos amigos no van a la iglesia”, me comentó.

Es una triste realidad, por tanto, que los que ostentan el poder de las varias fuerzas vivas, en vez de desmontar las tergiversaciones históricas de la “victimista” Cataluña, prefieren estar ciegos, sordos y mudos. Se tapan las narices y miran para otro lado… Si un alumno dice a su profesor que lo que enseña no es el “valencià” o el “mallorquí” de sus padres y abuelos, tiene rápida respuesta: “Tus padres no tienen estudios superiores como yo. Su habla es la vulgar y campesina”. Un maestro de la Mallorca profunda decía a sus alumnos: “Si habláis catalán sois señores, si habláis mallorquín sois payeses”… Ellos y sólo ellos son los depositarios de la verdad, del progreso, de la cultura, de la libertad, de la democracia. Los que desenmascaramos sus embustes somos unos fachas, anclados en la caverna despótica del pasado, sin proyecto de futuro… Con descaro llevan el agua a su molino. Hace años en Mahón me hicieron una entrevista en castellano. Al día siguiente apareció publicada en catalán. Miguel Garau acaba de editar en mallorquín multisecular el libro “ES RÉYS DE MALLORCA”. El periodista A. Busquets, de “Última Hora”, hace este comentario textual: “La obra está escrita siguiendo la gramática (en mallorquín) de Juan José Amengual de 1835, por lo que el catalán usado es uno de los atractivos del libro”. Inteligentemente hacen catalán lo que siempre ha sido mallorquín. Un colega universitario, que medra fantásticamente bien, amigablemente quiere convencerme que sólo el catalán puede salvar el valenciano y el mallorquín en peligro de extinción…

El tema es inagotable. No obstante, con lo expuesto, creo que mis admirables jóvenes del GRUP sabrán descubrir y contrarrestar la inteligentísima estrategia pancatalanista, tan pérfida como diabólica: Se presentan como los únicos buenos. Ellos son los únicos sabios. Ellos son los únicos preocupados por el bien de los demás… Así engañó la serpiente a Eva.


 
Juan Vanrell Nadal
Catedrático de Francés
Pte. de la Acadèmi de sa Llengo Baléà