OPINIO
 

Vent de Garbi

 
Camps vende muerto a Casp
 

Baltasar Bueno /Cuando ya no puede defenderse, Camps le ha vendido muerto. El otro día se aprovechó una vez más del valencianismo y del sentimiento valenciano “presidiendo” un supuesto acto de homenaje del PP a Xavier Casp, que, repito, muerto ya, le han editado una recopilación de poemas y artículos suyos, no lo hicieron en vida y ahora, que lo tienen muy mal por el caso Gürtel, han querido sacarle punta.


Quiero creer que es una trola más de las que sobre la marcha suele inventarse Camps, cada día más afectado por el iluminismo, pues, de lo contrario, habrá que concluir que ha vendido muerto a Casp.


Ha dicho el president de la Generalitat (antes valenciana) que siendo conseller de Cultura no dio ni un paso sin que Casp lo supiera y diera su “visto bueno”. Lo malo de esto es que Casp no está vivo para poder replicarle y decir que eso es de las trolas más grandes que nunca se haya podido escuchar en el mundo del valencianismo y de la política.


Camps fue el cómplice necesario en la perpetración de la Academia Valenciana de la Lengua. En nombre de Zaplana, él y Esteban González Pons, fueron los herreros que calzaron las patas y potas de la AVLL, negociando y firmando la rendición y entrega de la Lengua Valenciana a Jordi Pujol, conditio sine qua non para que CIU apoyara a Aznar en el Parlamento.


A Casp más que consultarle, lo que le hicieron fue presionarle para que se dejara nombrar y aceptara el cargo de presidente de la Academia Valenciana de la Lengua, el gran error de su vida. Cara a la galería, al valencianismo, había que ponerle una tinturita azulada a una Academia que nació catalanista, con inmensa mayoría de académicos catalanistas.


Un día les contaré algunos detalles de cómo se engañó y presionó, se coaccionó casi a Casp para que se prestara al juego, cargo al que renunció cuando se percató de que le habían tomado el pelo y lo habían utilizado los del PP vergonzosamente. Ese día Camps no creo que se atreva a seguir diciendo eso de que él seguía a pies juntillas las indicaciones de Casp.


Descarado ha sido también vuestro president al ponerse la medalla de que fue al Parlamento Europeo a defender la Lengua Valenciana, cuando la había acabado de rematar en el circo de la AVL, cuando todos los días consiente que en los centros públicos campe el catalán por sus fueros. Y lo que ya es para descojonarse de risa es aquella frase, de culebrón televisivo mejicano, que dijo el caballero en el acto bibliográfico: "Xavier Casp está en el cielo pidiendo que todo se traduzca al valenciano". Pues mucho tiene que rezar nuestro poeta para que le haga caso Camps, el negociador, aprobador, pagador y alimentador de la AVL.