Baltasar
Bueno / Camps y Zupercozta –el otro de la cuadrilla,
Rambla, se está frotando las manos por el despeje de
camino que el asunto cree que le está haciendo- comenzaron
negándolo todo, que todo era mentira.
Como la prensa no alquilada ni arrodillada iba contando la historia
con pelos y señales, dieron la consigna de todo es un
montaje. Acusaban a polis, fiscales y jueces no genuflexos de
urdir un montaje contra el PP.
Al final, como seguían saliendo al aire historietas del
sumario, no tuvieron más remedio que decir, mintiendo
claro, que los regalos los habían devueltos.
Es decir, pasamos de la nada al bueno sí, pero los hemos
devuelto. O lo que es lo mismo, ya no tienen más remedio
que reconocer que sí que pasaron cosas.
La misma estrategia de los imputados, la siguen por mandato
expreso de los crucificados la prensa apesebrada, los periodistas
sobreros, que esgrimen los mismos increíbles y patéticos
argumentos de quienes les tapan la boca con dinero público.
El sentido común piensa que regalazos, maletines y otras
lindezas hubo. Y que, por supuesto, no fueron devueltos, no
consta en ningún sitio que fueran devueltos, como se
empeñan en hacernos creer los de la banda y aledaños.
¿Tenemos que creernos que devolvieron los regalos los
mismos que hasta hace pocas horas nos han estado diciendo que
nunca los hubo, que todo era mentira?
Evidentemente, no tienen autoridad moral para que les creamos,
por eso están locos lanzando una cruzada en toda regla
contra quienes publican cosas del sumario, afortunadas filtraciones
que nos están hablando y describiendo la catadura moral
de estos sujetos implicados en esta desvergonzada timba montada
con individuos que han sacado sabrosos contratos públicos.
Han salido en tromba los politicastros de esta autonomía
clamando al cielo para que cese la lluvia de filtraciones de
la investigación. No quieren que vayan los papeles volando
por los aires, porque les dejan con el culo al aire.
No quieren los de la peña que se sepa lo que hicieron
en este como en otros asuntos y acostumbrados a tener a la prensa,
radio y televisión en anestesia general, les jode un
huevo que haya libertad de expresión y libertad de información
que vaya en contra de lo que ellos dictan a grito pelado a Canal
9, para que reparta morfina y botellón al respetable
y no se entere.
Esperemos que copia del sumario esté ya en manos de la
prensa libre e independiente, y vayan lanzándolo por
capítulos, al menos contando lo más sabroso, como
las llamaditas telefónicas que regalados y regalones
se hacían en fechas tan entrañables como la Navidad.
Rajoy dice que los de aquí no cree que se vendieran por
cuatro trajes, le parece cutre al hombre. Cierto, mi humilde
parecer es que eso de los trajes es una anecdotilla, una cosa
perrillera, una cosa que por casualidad nos hemos enterado.
Lo sabroso será algún día enterarnos de
todas las cosas.
Esperemos que los trajes no sean un trapo rojo aventado para
entretener al personal, una cortina de humo lanzada, una maniobra
de distracción, para que a nadie se le ocurra pensar,
ni hurgar, en otros menesteres.