OPINIO
 

Vent de Garbi

 
La cara dura de Costa
 

Baltasar Bueno / Ricardito Costa, Zupercozta, tiene la cara más dura que el cemento armado, y con él otros cinco diputados de las Cortes Valencianas, que además de perpetrar la inmoralidad de tener empleo privado debiéndose a lo público, donde se les paga millonadas, resulta que para sus negocios privados necesita estar dado de alta en autónomos, pero el dinero para cotizar a la seguridad social, la cuota más alta, 920 euros, no lo paga él de su bolsillo, de las otras millonadas que le deja su trabajo privado, sino que lo pagamos los valencianos, con dinero de todos, a través de los presupuestos de las Cortes, según nos ha informado, afortunadamente, Levante, periódico al que tenemos que agradecer que nos entere de muchas de las marranadas que hacen los políticos.

Costa, Zupercozta, quien, como dicen altos cargos del PP cada vez que habla el PP pierde mil votos –para que vean el concepto que de él se tiene en su casa política- es el elemento que con todo cinismo predica todos los días las bondades del partido que le tiene como secretario general e intenta afear a los partidos de oposición su supuesta falta de ética.

Costa es un desvergonzado, a quien no le importa nada meterse en la pera todos los meses 920 euros de dinero público para pagarse su seguro como autónomo como asesor fiscal, cuando la inmensa mayoría de trabajadores autónomos no tienen para pagarse ellos mismos los seguros sociales, lo que les obliga a echar el cierre y apuntarse al paro.

Ni le da vergüenza ahora, ni nunca, y ya verán como supermaquillado y supermarcadas sus cejas seguirá diciendo tonterías de las suyas ante los periodistas con el evidente sonrojo, por vergüenza ajena, del común de los ciudadanos. De momento ya sabemos que no paga trajes, según el Auto de Garzón, y que no paga el seguro autónomo de su negociete privado como asesor.

Eso huele a que se bordea la línea del delito, porque de la caja pública no se puede pagar la seguridad social a un individuo que está más que forrado de pasta. Si Costa es asesor fiscal para lucrarse y enriquecerse, también tiene que ser asesor fiscal para pagar, como el resto de ciudadanos, la seguridad social.

Por eso veo bien que haya ruido de sables se presente denuncias y querellas por este atropello al tesoro público, a la caja común de los valencianos y se exija a este elemento y al resto de diputados aprovechantes, que dejen de beneficiarse tan indignamente del sudado dinero de los contribuyentes, además de que devuelvan todo lo que se han llevado ya a la panza con esta medida, a todas luces inmoral, muy inmoral, y probablemente ilegal, muy ilegal.

En Elx a Costa ya le dijeron el otro día unos manifestantes que ellos también querían trajes gratis. A Camps en Castellón, trajes para todos. El pueblo, cuando no goza de libertad de expresión, por estar ésta anestesiada a golpe de talonario de dinero público, escribe por las paredes, o grita por las calles.

No es cuestión sólo de gritar, de exhibir pancartas, de grafitear, hay que ser más contundentes, sobre todo lo tienen que ser los vagos, inútiles e ineptos políticos de oposición, que no dan palo al agua y no defienden los intereses ni el dinero de los ciudadanos de a pie, de los currantes, de los parados, de los angustiados, de los pobres y de los oprimidos.

Hay que exigir saber toda la verdad, quienes son los que han metido mano en el cajón de todos, y cuántas veces y por qué cantidades lo han hecho. Por ello, es bueno escarbar, denunciar, presentar querellas, para que se ponga coto a tanta sinvergonzonería y se implante un sistema de gobierno donde reine la dignidad y la honestidad, no las coproducciones mafiosas de bodas, bautizos, comuniones y funerales, como las que tímidamente está disputando, cual tenue luz de indicios racionales, iceberg de algo que está aún por reventar como flor ante el inicio de la primavera.

Parece que entre los altos mandos del PP hay gente acostumbrada a no pagar, pero ello no debe ser óbice para determinados sujetos paguen y devuelvan lo que sea menester, cuando haya razones y pruebas, para cuando se topen con Jueces y Tribunales libres, independientes, serios y profesionales.

Y encuanto a las Cortes Valencianas, recordarles que están para servir al pueblo, y no para repartirse el botín cada año de la mesada que se llevan con demasiado trabajo y muchas faltas de asistencia al trabajo, si es que trabajo se puede llamar a lo que hacen, por acción u omisión, los jetas de determinados políticos.