Uno
de los puntos de debate más interesantes en el Pleno
de las Cortes del jueves 1 de diciembre fue la Proposición
no de Ley presentada por el grupo popular en la que solicitaba
de los presupuestos generales del Estado de 2006 una partida
económica suficiente para hacer efectiva la ayuda
de los libros de texto escolares.
En
su intervención, el portavoz del Grupo Mixto quiso
recordar el incumplimiento de la promesa electoral de las
pasadas elecciones Generales, donde Zapatero aseguró
que asumiría con alrededor de 500 millones de euros
la financiación de los libros de texto de cerca de
4,2 millones de alumnos de entre 6 a 16 años que
hay en España.
Tomás
dijo que para la formación valencianista en la que
milita, esta es una muestra evidente de la política
de Zapatero y su talante, que se dedicaron a prometer desde
la eliminación de las centrales nucleares hasta un
plan de viabilidad para la industria tradicional valenciana,
y desde agua para unos pocos hasta la gratuidad de los libros
de texto.
Coalicio
Valenciana pidió desde la tribuna de las Cortes que
el gobierno central dejara de reírle las gracias
al tripartito catalán y Carod-Rovira, dejara de criminalizar
a la Iglesia o reformar estatutos y crear Naciones, y se
dedicara a resolver los problemas reales de los ciudadanos.
Tras
ese momento, le recordó al gobierno valenciano que
muchas otras autonomías, ante el incumplimiento del
gobierno central, han asumido la financiación de
los libros de texto, ya que es un principio constitucional
recogido en el artículo 27.4 y que refuerza el derecho
a la educación y la igualdad de oportunidades de
todos los estudiantes.
El
diputado Tomás puso de ejemplo a regiones como Castilla-La
Mancha, Andalucía, Aragón, Cataluña,
Cantabria, Galicia o La Rioja, y propuso añadir que
“la Consellería de Educación, Cultura
y Deporte, en colaboraciones con las asociaciones de padres
y madres de alumnos, promoverá la puesta en marcha
de un plan de financiación autonómico de los
libros de texto escolares para el próximo curso 2006-2007”.
A
ese respecto, Juan García Sentandreu quiso explicar
que la propuesta de gratuidad de los libros de texto para
la educación primaria y ESO de los colegios públicos
y concertados es presentada por Coalicio Valenciana es absolutamente
viable y sólo necesita de un verdadero compromiso
del gobierno valenciano por la educación de nuestros
hijos.
Para
la formación valencianista la gratuidad se debe implantar
progresivamente hasta alcanzar a todos los alumnos de edades
comprendidas entre los 6 a 16 años, y debe compatibilizarse
con un reforzamiento del pequeño y mediano comercio,
en detrimento de las grandes superficies.
La
fórmula sería que los centros educativos dieran
unos cheques a canjear en las librerías por el material
curricular de los alumnos, que pasaría a ser de titularidad
del centro, pudiendo emplearlos durante 4 o 5 años
y cediéndose a los alumnos anualmente, lo que no
sólo ayudaría a la economía familiar
sino también potenciaría el pequeño
y mediado comercio a la hora de comprar los libros, ya que
se priorizaría éste en detrimento de las grandes
superficies.
Para
adoptar esta medida, Coalicio Valenciana también
pidió seriedad a los partidos nacionales para consensuar
una verdadera reforma del sistema educativo estable y duradera,
que permita aprovechar los libros en el tiempo y dar una
enseñanza de calidad a los jóvenes.
El
Grupo Mixto presentó una proposición alternativa
para consensuar con los grupos parlamentarios, en la que
solicitaba el compromiso de la Consellería de Educación,
Cultura y Deporte, en colaboración con las asociaciones
de padres y madres de alumnos, para que promoviera la puesta
en marcha de un plan autonómico de implantación
de la gratuidad de los libros de texto escolares para el
próximo curso 2006-2007.
El
grupo popular se negó a adquirir ese compromiso autonómico
por la gratuidad de los libros.