El
diputado y portavoz del Grupo Mixto, Francisco Javier Tomás,
ha asegurado que la Ley Urbanística Valenciana demuestra
el desinterés que tienen los dos grandes partidos
de la Comunidad Valenciana en resolver la alarmante situación
que se está produciendo con el suelo y urbanismo
valenciano.
Javier Tomás responsabilizó al Partido Popular
y al Partido Socialista de haber aprobado y aplicado durante
años una Ley Reguladora de la Actividad Urbanística
abusiva y que vulneraba las directrices europeas, una ley
que como recordó el diputado fue tildada por el Partido
Popular en su momento como confiscatoria y leonina hacia
los ciudadanos y los propietarios.
A este respecto, el portavoz del Grupo Mixto afirmó
que en los últimos tres años, y conforme indica
el informe Fourtou del Parlamento Europeo, el gobierno valenciano
con la mayoría absoluta del partido popular ha conseguido
batir todos los records en la Unión Europea, acumulando
más de 15.000 denuncias en los últimos tres
años por excesos urbanísticos y destrucción
del medio ambiente.
Por su parte, el Presidente de Coalicio Valenciana indicó
que “si la anterior Ley Reguladora de la Actividad
Urbanística permitía los abusos por parte
de los agentes interesados en el proceso de urbanización
y en la gestión realizada por los ayuntamientos y
la Generalitat Valenciana, la Ley Urbanística Valenciana
aprobada hoy en las Cortes es más de lo mismo”.
Sentandreu aseguró que la política de suelo
y urbanística del gobierno valenciano, tras la aprobación
de esta Ley, tendrá una respuesta judicial y fiscalizadora
por parte de las instituciones europeas.
El líder valencianista indicó que con esta
Ley no se cumple ninguna de las recomendaciones que desde
la Unión Europea se han dado: no se respetan los
derechos de los propietarios; no se han revisado las bases
de selección de los agentes urbanizadores; no se
respetan las directivas comunitarias sobre adjudicación
de contratos públicos; no se han fijado unos adecuados
criterios para el cálculo de las expropiaciones;
existe una latente ambigüedad en toda la Ley, que lo
único que busca es la opacidad en la gestión
pública y mantener una situación de corrupción
generalizada en el suelo valenciano.
Así, Sentandreu instó al Conseller Blasco
para que en este debate no recurriera al discurso fácil
del victimismo, que tanto emplea el nacionalismo vasco y
catalán, ya que las acusaciones de corrupción,
prácticas abusivas o despilfarro se hacen contra
la gestión del gobierno y sus responsables políticos,
y no contra la Comunidad Valenciana o sus intereses.
Para el Presidente de Coalicio Valenciana concluyó
asegurando que estamos ante una Ley que sigue favoreciendo
a unos pocos en detrimento de la inmensa mayoría,
una Ley que sigue enriqueciendo a las grandes constructoras
afines al poder y a ciertos ayuntamientos proclives a estas
prácticas, es decir, estamos ante una Ley que da
más a los que más tienen, y deja en la indefensión
a los propietarios, ciudadanos y particulares.