30 de Diciembre de 2005

Coalicio Valenciana considera alarmante y grave la situación del campo valenciano y tacha de irresponsable la actitud del gobierno valenciano

Tras conocer el informe hecho público ayer por la Unió-COAG y UPA sobre la situación del campo valenciano, Coalicio Valenciana instó al gobierno de Camps a tomar cartas en el asunto y poner en marcha un plan de choque para fortalecer uno de los motores más importantes de la economía valenciano, y que representa el 20% del PIB de esta Comunidad.

Coalicio Valenciana denuncia la alarmante situación que sufre el campo valenciano, y se solidariza con este sector, anunciando que apoyará cualquier iniciativa o movilización social que desde el mismo se promueva.

El Presidente de Coalicio Valenciana acusó al gobierno de Camps de haber endeudado la economía valenciana y ser incapaz de afrontar unas medidas económicas de apoyo al campo valenciano.

Sentandreu pidió la creación de estructuras de control de precios para evitar agentes intermedios que produzcan una variación de precios entre el origen y destino de los productos agrarios, y especialmente exigió al gobierno valenciano que establezca un contrato legal y obligatorio entre las partes que participen en el mercado de producción agraria, con el fin de evitar esos abusos contra el campo y los consumidores.

Sentandreu exigió al gobierno autonómico y central la creación de un programa sectorial de protección de los productos valencianos, con el establecimiento de unos mecanismos de control y contención de las exportaciones de terceros países, ya que como afirmó, uno de los grandes problemas que sufre el campo es la desprotección de nuestros productos con respecto a terceros países, que tienen unos costes y precios que podría calificarse como de competencia desleal, añadiendo además que estamos hablando de productos que no reúnen las exigencias de calidad y seguridad demandadas por nuestros consumidores.

El líder valencianista pidió a las autoridades una posición de firmeza ante la Unión Europea, ya que la agricultura mediterránea es la gran perjudicada en todas las negociaciones con terceros países en los que Alemania o Inglaterra tienen intereses económicos, indicando que la ampliación de la Unión Europea o la apertura de nuevos mercados internacionales, no puede hacerse a costa de sector agrario.

Por último pidió al gobierno Zapatero más ayudas económicas para el campo valenciano ante el aumento de los costes de producción, principalmente por la subida del gasóleo.