29 de Noviembre de 2005
 

Sentandreu: Montilla ha ofendido a los valencianos en la Unión Europea pero la base legal se la ha dado la Academia Valenciana de la Lengua.

Tras las manifestaciones del Ministro Montilla ante la Unión Europea en las que ha manifestado que “el valenciano es el catalaán que se habla en Valencia”, el Presidente de Coalición valenciana Juan García Sentandreu ha recalcado que estamos ante unas declaraciones ofensivas hacia los valencianos, una provocación mas del tripartito socialista liderado por Zapatero y Carod Rovira pero lo especialmente grave es que la base juridica en las que se sustenta la afirmación del Ministro Montilla es el dictamen del Academia Valenciana de La lengua en la que se unifican valenciano y catalán.

La Unión Europea que aprobó el 21 de Septiembre pasado el NUEVO MEMORANDUM DE LENGUAS REGIONALES incorporá un documento técnico de aplicación de esta carta de lenguas a España en el que literalmente dice que el valenciano es el catalán que se habla en Valencia y que sí se le denomina en esta comunidad, justificando este hecho en el reciente Dictamen de 9 de Febrero del 2005 de la Academia Valenciana de la lengua en la que literalmente dice; “es un fet que a Espanya hi ha dos denominacions igualment legals per a designar esta llengua: la de valencià… i la de català”. “La llengua pròpia i històrica dels valencians, des del punt de vista de la filologia, és també la que compartixen les comunitats autònomes de Catalunya i de les Illes Balears i el Principat d’Andorra”. “La denominació històrica de valencià ha coexistit en la de català, documentada en determinades fonts valencianes”.

Para García sentandreu las manifestaciones de Montilla son una vergüenza pero son encuadrables -en cualquier caso- en la beligerencia habitual a la que el catalanismo nos tiene acostumbrados a los valencianos, pero que la base legal se la dé una institutión valenciana, la AVL, creada por el Partido Popular, adscrista a la Consellería de Presidencia y que tenga el Gobierno Valenciano tenga prevista para el 2006 una partida presupuestaria de 3,7 millones de euros (650 millones de pesetas) para su mantenimiento, resulta especialmente siniestro y humillante.