8 de noviembre de 2006
 

El Informe de la Real Academia Española de la Lengua (RAE) sobre la "Fórmula Moratinos" es un ridículo despropósito que Coalicio Valenciana y la RACV han rebatido contundentemente en el Tribunal Supremo

El presidente de Coalicio Valenciana califica de ridículo el informe de la RAE, señalando que por su propio contenido se descalifica, ya que esta institución se ha saltado a la torera el contenido exacto de la prueba propuesta por CV y, sin tener competencias lingüísticas en el idioma valenciano, se extralimita en su análisis abordando la cuestión desde un punto de vista filológico sobre la existencia de los idiomas valenciano catalana, algo que por sus amplias carencias en este terreno realiza de forma tosca, y en algún caso, con graves deficiencias en el ámbito jurídico. Así, Sentandreu indicó que la RAE ha cometido una irregularidad procedimental que cuestiona la imparcialidad de su informe y muestra la politización que están sufriendo ciertas instituciones públicas, puesto que Coalicio Valenciana solicitó en su prueba que la RAE exclusivamente realizara un análisis SEMÁNTICO sobre la adecuación de la Fórmula Moratinos a la legislación vigente española, algo que nada tiene que ver con lo expresado en ese informe.

Para la formación valencianista, sólo la Real Academia de Cultura Valenciana tiene competencias expresas en materia lingüística sobre el idioma valenciano, un dictamen de la RACV que fue aceptado por el Tribunal Supremo a pesar de los intentos de la parte contraria por cuestionar la autoridad de la RACV.

En su informe ante el Tribunal Supremo, Sentandreu le recordó a la RAE que el Derecho no debe interpretarse, ni amoldarse a los intereses particulares de los que lo aplican, cuando el mismo es meridianamente claro en sus afirmaciones. Por ello, si el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana dice que "los dos idiomas oficiales de la Comunidad Valenciana son el valenciano y el castellano" no cabe interpretación extensiva de este concepto, el mismo es claro en su resultado y en la intencionalidad del legislador, que no era otra que la de proveerle de la condición de "Idioma" a la lengua valenciana.

Sentandreu indicó que "pretender acotar o cercenar la entidad idiomática de la lengua valenciana con respecto a las otras denominaciones que se recogen con absoluta normalidad en la referida Fórmula Moratinos, es una ilegalidad que no sólo pone en peligro la propia sustantividad de la Constitución y el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, sino que cuestiona la propia legitimidad del pueblo valenciano que de forma soberana dio rango de legalidad a la tradición histórica y lingüística que ha supuesto el idioma valenciano en la configuración de la personalidad de esta tierra".

Cabe destacar por su parte que la Real Academia de Cultura Valenciana, una fundación pública creada en 1915 por la Diputación de Valencia y bajo los auspicios del Ayuntamiento de Valencia, en el Apartado Quinto de su extenso Informe indica que la llamada "Fórmula Moratinos" no se ajusta de ningún modo a la realidad histórica, filológica, jurídica y sociológica del idioma valenciano.

Si todo el informe de la Real Academia de Cultura Valenciana constituye un documento clarificador para este procedimiento, las conclusiones recogidas en su página número 12 son sin ningún género de duda el elemento esencial que necesita este alto Tribunal para resolver sobre el sentido último de lo recurrido por esta parte, ya que indica que:

"La Sección de Lengua y Literatura Valencianas de la Real Academia de Cultura Valenciana entiende que la equiparación que se le da a una supuesta unidad de las lenguas valenciana y catalana bajo la doble denominación (de catalán en Cataluña y Baleares y de valenciano en la Comunidad Valenciana) no responde ni a la realidad histórica, ni filológica, ni sociológica. Por tanto, constituye una vulneración del ordenamiento jurídico vigente por cuanto que supone una quiebra del rango idiomático proclamado y protegido por el artículo 7 del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana y de su reforma de 2006, que sin duda alguna lo regula como idioma valenciano, lo que hace imposible también su equiparación desde el punto de vista filológico, ya que un idioma es una lengua independiente de cualquier otra, con estructura propia, siendo el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana norma de las denominadas del Bloque de la Constitucionalidad. La infracción afectaría a los artículos 3 y 9 de la Constitución Española, protectores de la oficialidad de las lenguas autóctonas y de los principios de legalidad y seguridad jurídica".

Por otro lado, Coalicio Valenciana quiso recordar que la Generalitat Valenciana carece de cualquier tipo de legitimación para sostener en el Tribunal Supremo este procedimiento contra la Fórmula Moratinos, ya que uno de los argumentos empleados por el catalanismo en este contencioso en el Tribunal Supremo ha sido el Dictamen de la Academia Valenciana de la Lengua donde recoge la unidad lingüística de valenciano y catalán.

Para Sentandreu es una inmoralidad que el PP de Camps siga haciendo bandera de su supuesto valencianismo, cuando está consiguiendo socavar toda la entidad y personalidad del idioma valenciano y de construir un gran éxito para la sociedad valenciana, como fue el reconocimiento del idioma valenciano en nuestra Carta Magna.

Según el líder valencianista, el único responsable directo de este despropósito es el presidente Camps, que ha sido capaz de malbaratar nuestras señas de identidad frente al catalanismo con la única intención de evitar un debate incómodo para su partido y algunos líderes populares que no se creen valencianistas, como es el caso de González Pons. .