El presidente de Coalicio Valenciana califica
de ridículo el informe de la RAE, señalando
que por su propio contenido se descalifica, ya que esta
institución se ha saltado a la torera el contenido
exacto de la prueba propuesta por CV y, sin tener competencias
lingüísticas en el idioma valenciano, se extralimita
en su análisis abordando la cuestión desde
un punto de vista filológico sobre la existencia
de los idiomas valenciano catalana, algo que por sus amplias
carencias en este terreno realiza de forma tosca, y en algún
caso, con graves deficiencias en el ámbito jurídico.
Así, Sentandreu indicó que la RAE ha cometido
una irregularidad procedimental que cuestiona la imparcialidad
de su informe y muestra la politización que están
sufriendo ciertas instituciones públicas, puesto
que Coalicio Valenciana solicitó en su prueba que
la RAE exclusivamente realizara un análisis SEMÁNTICO
sobre la adecuación de la Fórmula Moratinos
a la legislación vigente española, algo que
nada tiene que ver con lo expresado en ese informe.
Para la formación valencianista, sólo la Real
Academia de Cultura Valenciana tiene competencias expresas
en materia lingüística sobre el idioma valenciano,
un dictamen de la RACV que fue aceptado por el Tribunal
Supremo a pesar de los intentos de la parte contraria por
cuestionar la autoridad de la RACV.
En su informe ante el Tribunal Supremo, Sentandreu le recordó
a la RAE que el Derecho no debe interpretarse, ni amoldarse
a los intereses particulares de los que lo aplican, cuando
el mismo es meridianamente claro en sus afirmaciones. Por
ello, si el Estatuto de Autonomía de la Comunidad
Valenciana dice que "los dos idiomas oficiales de la
Comunidad Valenciana son el valenciano y el castellano"
no cabe interpretación extensiva de este concepto,
el mismo es claro en su resultado y en la intencionalidad
del legislador, que no era otra que la de proveerle de la
condición de "Idioma" a la lengua valenciana.
Sentandreu indicó que "pretender acotar o cercenar
la entidad idiomática de la lengua valenciana con
respecto a las otras denominaciones que se recogen con absoluta
normalidad en la referida Fórmula Moratinos, es una
ilegalidad que no sólo pone en peligro la propia
sustantividad de la Constitución y el Estatuto de
Autonomía de la Comunidad Valenciana, sino que cuestiona
la propia legitimidad del pueblo valenciano que de forma
soberana dio rango de legalidad a la tradición histórica
y lingüística que ha supuesto el idioma valenciano
en la configuración de la personalidad de esta tierra".
Cabe destacar por su parte que la Real Academia de Cultura
Valenciana, una fundación pública creada en
1915 por la Diputación de Valencia y bajo los auspicios
del Ayuntamiento de Valencia, en el Apartado Quinto de su
extenso Informe indica que la llamada "Fórmula
Moratinos" no se ajusta de ningún modo a la
realidad histórica, filológica, jurídica
y sociológica del idioma valenciano.
Si todo el informe de la Real Academia de Cultura Valenciana
constituye un documento clarificador para este procedimiento,
las conclusiones recogidas en su página número
12 son sin ningún género de duda el elemento
esencial que necesita este alto Tribunal para resolver sobre
el sentido último de lo recurrido por esta parte,
ya que indica que:
"La Sección de Lengua y Literatura Valencianas
de la Real Academia de Cultura Valenciana entiende que la
equiparación que se le da a una supuesta unidad de
las lenguas valenciana y catalana bajo la doble denominación
(de catalán en Cataluña y Baleares y de valenciano
en la Comunidad Valenciana) no responde ni a la realidad
histórica, ni filológica, ni sociológica.
Por tanto, constituye una vulneración del ordenamiento
jurídico vigente por cuanto que supone una quiebra
del rango idiomático proclamado y protegido por el
artículo 7 del Estatuto de Autonomía de la
Comunidad Valenciana y de su reforma de 2006, que sin duda
alguna lo regula como idioma valenciano, lo que hace imposible
también su equiparación desde el punto de
vista filológico, ya que un idioma es una lengua
independiente de cualquier otra, con estructura propia,
siendo el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana
norma de las denominadas del Bloque de la Constitucionalidad.
La infracción afectaría a los artículos
3 y 9 de la Constitución Española, protectores
de la oficialidad de las lenguas autóctonas y de
los principios de legalidad y seguridad jurídica".
Por otro lado, Coalicio Valenciana quiso recordar que la
Generalitat Valenciana carece de cualquier tipo de legitimación
para sostener en el Tribunal Supremo este procedimiento
contra la Fórmula Moratinos, ya que uno de los argumentos
empleados por el catalanismo en este contencioso en el Tribunal
Supremo ha sido el Dictamen de la Academia Valenciana de
la Lengua donde recoge la unidad lingüística
de valenciano y catalán.
Para Sentandreu es una inmoralidad que el PP de Camps siga
haciendo bandera de su supuesto valencianismo, cuando está
consiguiendo socavar toda la entidad y personalidad del
idioma valenciano y de construir un gran éxito para
la sociedad valenciana, como fue el reconocimiento del idioma
valenciano en nuestra Carta Magna.
Según el líder valencianista, el único
responsable directo de este despropósito es el presidente
Camps, que ha sido capaz de malbaratar nuestras señas
de identidad frente al catalanismo con la única intención
de evitar un debate incómodo para su partido y algunos
líderes populares que no se creen valencianistas,
como es el caso de González Pons. .