La formación
liderado por Juan García Sentandreu ha cogido con
escepticismo la conformación de un pacto electoral
entre UV y PP, calificando este como gravísimo error
en caso de concretarse, lo que en palabras de Sentandreu
supondría la pérdida definitiva de la identidad
de Unión Valenciana.
Coalicio Valenciana ha querido hacer patente en vísperas
del Congreso de Unión Valenciana su propuesta renovada
a esa formación para que se incorpore a la gran plataforma
valencianista que se está conformando entorno a las
siglas de Coalicio Valenciana, y que se convertirá
en el referente político de las elecciones de 2007.
Sentandreu resaltó que una posible alianza entre
el UV y PP no supondría a éste último
revalidar su mayoría absoluta, ya que la sociedad
valenciana está reclamando nuevos aires en la política
valenciana, y Coalicio Valenciana constituye en este momento
una oferta valencianista con nuevas ideas y con una imagen
más joven y próxima a los ciudadanos.
Coalicio Valenciana quiso recordar a Camps que la actitud
de “devorar” al posible aliado electoral no
es una buena política, ya que esto le está
llevando al PP en toda España a quedarse sin ningún
comodín cuando pierden la mayoría absoluta,
y en las elecciones de 2007 después de 12 años
de desgaste del gobierno valenciano, a nadie le cabe duda
que Camps perderá su mayoría absoluta como
le ha pasado a Manuel Fraga.
El Presidente de Coalicio Valenciana pidió calma
a Ballester y que no se precipitara en la reedición
de un segundo “pacto del pollo” que sólo
llevaría a Unión Valenciana a la desaparición
definitiva, ya que la militancia que todavía queda
en este partido no entendería un pacto electoral
con aquellos que han creado la catalanista Academia Valenciana
de la Lengua o no están haciendo políticas
netamente valencianas y valencianistas en defensa de los
intereses económicos, culturales y sociales de los
valencianas.
Coalicio Valenciana y resaltando que no pretendía
entrometerse en las políticas de otros partidos,
exigió a Camps y Ballester que no sólo mirasen
por sus interés particulares o por conseguir alguna
cuota de poder, que quizás a alguna de las últimas
incorporaciones de UV le interese mucho más, sino
que respeten la voluntad e independencia de sus militantes
y votantes.